Fenómeno de El Niño: advierten mayores impactos durante la primavera

La doctora en Ciencias de la Atmósfera Matilde Rusticucci habló en RADIO BELLA VISTA sobre el fenómeno de El Niño y explicó sus posibles efectos sobre la región, especialmente durante los meses de primavera. Según señaló, el escenario requiere mantener la atención sobre las lluvias, tormentas intensas y el comportamiento de los principales ríos.

Rusticucci explicó que El Niño se produce por un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico y que se considera establecido cuando ese aumento de temperatura supera determinados valores utilizados para su seguimiento.

De acuerdo con lo señalado durante la entrevista, el fenómeno comenzó a manifestarse en junio y se esperaba que continuara durante los meses siguientes, con sus mayores impactos hacia la primavera. “Principalmente a fin de octubre y noviembre esperamos los mayores impactos para esa región”, indicó.

La especialista señaló además que los pronósticos venían siendo observados con varios meses de anticipación. Según explicó, desde marzo se advertía sobre la posibilidad de un episodio intenso, lo que permite disponer de tiempo para avanzar con medidas preventivas.

Rusticucci comparó su intensidad con otros episodios importantes registrados durante las últimas décadas y explicó que el calentamiento observado mostraba valores elevados. En ese contexto, señaló que un fenómeno de mayor intensidad puede favorecer impactos más marcados en las regiones donde El Niño suele aumentar las precipitaciones.

Uno de los puntos abordados fue la posibilidad de que se produzcan tormentas intensas, abundantes precipitaciones y otros fenómenos meteorológicos severos. La especialista aclaró que eventos como los tornados pueden ocurrir independientemente de la presencia de El Niño, pero explicó que determinadas condiciones asociadas al fenómeno pueden favorecer una mayor frecuencia de episodios intensos.

En ese sentido, recordó que Bella Vista atravesó anteriormente un fuerte temporal aun sin encontrarse bajo un episodio de El Niño. “Lo que sucede cuando está este fenómeno presente es que esto se exacerba, o sea, que puede haber más cantidad de estos fenómenos”, explicó.

Rusticucci también destacó la importancia de observar las condiciones previas del suelo. Cuando existen sectores saturados o anegados, nuevas precipitaciones intensas pueden incrementar los problemas, por lo que consideró fundamental que las provincias y municipios cuenten con planificación y medidas anticipadas.

Otro de los aspectos centrales es el comportamiento de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, debido a que sus cuencas abarcan diferentes provincias y reciben precipitaciones en extensas regiones. Para la especialista, esto vuelve necesario un seguimiento coordinado, especialmente ante posibles incrementos de los caudales.

En el caso de Bella Vista y otras localidades ubicadas sobre el Paraná, Rusticucci remarcó que conocer con anticipación los escenarios posibles permite preparar respuestas frente a una eventual crecida. Durante la entrevista también se mencionó la situación de productores ganaderos con animales en zonas de islas y la necesidad de prever posibles traslados antes de que las condiciones se compliquen.

“Están en una región en la que hay que estar atentos, hay que estar alerta y prestar atención a las alertas del Servicio Meteorológico”, sostuvo. Para la especialista, la utilidad de los pronósticos estacionales está precisamente en brindar tiempo para adoptar medidas que permitan reducir los efectos negativos.

Como ejemplo de prevención, durante la entrevista se abordaron las restricciones aplicadas en distintos momentos en las Cataratas del Iguazú ante el incremento del caudal. Rusticucci explicó que las cuencas de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay se encuentran dentro de sectores donde las precipitaciones pueden verse particularmente influenciadas por El Niño.

También señaló que, aunque existen represas y mecanismos para manejar determinados caudales, resulta necesario mantener un seguimiento permanente porque una disminución momentánea del nivel de un río no necesariamente implica que el riesgo haya terminado.

La especialista insistió así en la importancia de la prevención, la planificación y el seguimiento de los avisos meteorológicos, especialmente durante el período en el que se esperan los mayores efectos del fenómeno. “La idea de conocer estos fenómenos y poder preverlos con tiempo es justamente poder prepararse para que el impacto no sea tan intenso, tan negativo”, concluyó.