FRACASÓ LA SESIÓN POR LA LEY DE ETIQUETADO FRONTAL

en Argentina durante octubre de 2020, se trató en el Senado la Ley de Etiquetado Frontal de Alimentos que obtuvo media sanción por amplia mayoría, más adelante dictamen favorable en Diputados.

Su objetivo principal es la colocación de una serie de sellos en los envases para alertar cuando se trata de un alimento con alto contenido de sodio, azúcar, grasas saturadas y calorías. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los tres factores de riesgo más asociados a la mortalidad en Argentina son la hipertensión, hiperglucemia y sobrepeso u obesidad, causando más de 140.000 muertes por año y diversas enfermedades vasculares, cardíacas, cerebrales y renales. En materia de sobrepeso y obesidad, nuestro país tiene una de las tasas más altas de la región y está en aumento: actualmente cuatro de cada diez niños, niñas y adolescentes la padecen, así como siete de cada diez personas adultas.

Finalmente la sesión convocada por el Frente de Todos (FdT) para el proyecto de ley de etiquetado frontal de alimentos se levantó por falta de quórum y no habrá debate en el recinto. La Licenciada en Nutrición, Carla Billordo, habló en Cableinforma Primera Edición sobre la importancia del proyecto y el impacto positivo que tendrá en la salud de los consumidores. «No se hizo ley pero hay Diputados que están a favor. Lo que busca es que haya información clara y precisa para el consumidor, es decir qué es lo que contendrá el alimento. Regulará el tema de las publicidades de niños y adolescentes, así como el entorno escolar; que los productos que tengan este sello no entren en las escuelas», explicó.

«Hay una elevada proporción de obesidad y sobrepeso, eso quiere decir que más de la mitad de los argentinos no entienden lo que dicen las etiquetas. A través de estos sellos, se conseguirá que las personas sepan qué es lo que tiene el producto. Algunos son muy engañosos», comentó la Licenciada.

Sobre el impedimento de la aprobación, Billordo se explayó más allá de las cuestiones políticas y aseguró que hay industrias en contra debido a que sostienen que su consumo disminuirá. «Hay tres grandes industrias alimentarias que están ahí para que la ley no salga. Uno como consumidor debe ser inteligente. Esto está relacionado con el tema de la salud. Nosotros buscamos alimentos reales y no alimentos ultraprocesados», dijo y agregó: «No es prohibir sino informar lo que estamos comiendo. Será ley, pero habrá que esperar un poco más».