La propietaria de un comercio de comidas rápidas en Bella Vista, Carolina Sánchez, relató en CABLEINFORMA el robo sufrido a uno de sus delivery durante la noche, luego de recibir un pedido para ser entregado en la zona del Barrio EPAM. Según su testimonio, un grupo de jóvenes habría sorprendido al trabajador y sustraído dinero, documentación, la mochila y el pedido que transportaba.
Sánchez explicó que el comercio lleva varios años trabajando con entregas a domicilio y que habitualmente cuenta con clientes en esa zona. Debido a la distancia, los pedidos se entregaban hasta una garita acordada como punto de encuentro.
En esta oportunidad, el pedido fue realizado desde un número que no estaba registrado entre los clientes habituales. Al llegar al lugar, el delivery encontró inicialmente a un joven que le manifestó que la compra ya había sido abonada mediante transferencia.
Sin embargo, en el registro del comercio figuraba que el pago debía realizarse en efectivo. Ante esa situación, el trabajador sacó su teléfono para comunicarse con la cocina y confirmar si efectivamente se había realizado una transferencia.
De acuerdo con el relato de Sánchez, en ese momento aparecieron desde una zona de monte otros jóvenes, algunos de ellos con palos. “Salieron ocho chicos más”, relató. El trabajador se encontraba solo y, ante la cantidad de personas, decidió entregar sus pertenencias para evitar que la situación tuviera mayores consecuencias.
La comerciante contó que esa noche el encargado de realizar las entregas era su hermano, quien trabaja como reemplazo durante los fines de semana, cuando aumenta la cantidad de pedidos. Según explicó, él reconoció a algunos de los involucrados e intentó detener la situación diciéndoles que los conocía, aunque igualmente continuaron con el robo.
Los responsables se llevaron la recaudación en efectivo que transportaba, un pedido valuado en aproximadamente $40.000 y la mochila utilizada para realizar las entregas. También quedaron entre lo sustraído documentación personal y documentación correspondiente a la motocicleta.
Sánchez explicó que habitualmente los repartidores realizan entregas periódicas del dinero recaudado durante la jornada. Sin embargo, debido a que esa noche estaban trabajando con menos personal, habían decidido que conservara consigo el efectivo de los distintos pedidos.
El trabajador realizó posteriormente la denuncia correspondiente. La propietaria señaló además que, según lo relatado por su hermano, los jóvenes se encontraban “bastante exaltados”. Debido a que eran varios contra una sola persona, optó por no resistirse.
Pese al momento vivido, el delivery no sufrió lesiones de consideración. Sánchez indicó que fue empujado y también movieron la motocicleta, aunque finalmente no se llevaron el vehículo. Luego de sustraer las pertenencias, los involucrados escaparon corriendo hacia la zona de monte, según su testimonio.
A raíz de lo ocurrido, el comercio decidió modificar su modalidad de reparto y dejar de realizar entregas en el Barrio EPAM Norte y sectores cercanos.
Sánchez lamentó que la medida también afectará a clientes habituales que cumplían normalmente con sus pedidos. “Hacíamos excepciones porque es un trayecto muy lejos, pero teníamos clientes con los que cumplíamos con todo. Ahora, lamentablemente, por esto no vamos a poder llegar más”, explicó.