El productor y consejero regional del INTA Oscar Barbera participó de una reunión clave este miércoles con representantes del Senado Nacional, donde abordaron los inminentes cambios institucionales derivados del anunciado Decretazo que el Gobierno planea implementar en el organismo. Barbera dialogó con el programa PRIMERA MAÑANA, subrayando la necesidad de que las reformas cuenten con respaldo de los productores y técnicos que integran el INTA.
“Estamos representando de manera más genuina el trabajo del INTA. La institución es de los productores y tiene que estar gobernada por los productores, la representatividad es lo mejor que le puede pasar”, afirmó Barbera, quien está al frente del Consejo Regional de Corrientes.
El consejero indicó que el propósito de la reunión con senadores, coordinada por la Secretaría de Agricultura, fue presentar una propuesta de reforma que mantenga la autarquía y origen federal Histórico del instituto: “Pedimos una reunión al Secretario de Agricultura y recibimos una invitación para participar de una reunión con el Senado. Trabajamos parte de la propuesta para la reforma que se quiere hacer… El DNU es de salida inminente y queremos que esa reestructuración esté acompañada por las bases y por la gente que está adentro del INTA”, explicó Barbera.
Desde distintos sectores del INTA ya se habían alzado voces en contra del proceso de ajuste: 15 Consejos Regionales y 6 centros de investigación lo calificaron de “irracional, inconsulto y violento”, señalando que el plan supone un ajuste severo, recorte de personal y cambios estructurales sin participación de las bases.
Barbera explicó que los consejeros acudieron a la cita con propuestas alternativas: “Si todos somos responsables para hacer del INTA un mejor lugar, no creo que haya inconvenientes para llegar a un acuerdo donde todos podemos ceder un poco pero en pos de mejorar”, señaló.
El consejero resaltó la mirada territorial y federal del INTA, que según sostuvo, es clave para asegurar soluciones aplicables en cada zona de la Argentina. Advirtió que si los cambios post-DNU no incorporan a los productores, técnicos y científicos que hoy sostienen al instituto, el proceso corre riesgo de fracaso.
Con el DNU en camino, la agenda próxima incluye las voces de legisladores provinciales, senadores y entidades agropecuarias, que buscan establecer una Mesa Permanente de Reestructuración, recuperar la autonomía del INTA y evitar ajustes drásticos que comprometan su rol estratégico .
El desafío pasa por encontrar un equilibrio entre una gestión moderna y responsable, sin desmantelar la estructura federal y participativa que durante décadas ha convertido al INTA en la herramienta científica clave del sector agropecuario. Barbera aseguró que esa es la hoja de ruta que llevará al Senado, y adelantó que el debate apenas comienza.