Desde la Asociación del Personal del Instituto de Tecnología Agropecuaria (APINTA), Melina Rey compartió su profunda preocupación por las recientes decisiones internas de la CGT, que han generado incertidumbre entre los trabajadores del sector. En declaraciones a medios, la dirigente describió un contexto marcado por despidos, retiros voluntarios y una drástica reestructuración que afecta a 299 agencias y deja en disponibilidad a 1.500 trabajadores.
Rey explicó: «Venimos viendo el contexto de otras organizaciones que vienen con despidos y achiques. Hasta ahora no tuvimos despidos, pero sí dos retiros voluntarios, y ahora se votó para armar un plan de retiro voluntario para reducir 299 agencias y dejar en disponibilidad a 1.500 trabajadores. Ahora, en marzo, esa propuesta se iba a presentar con detalles, pero directamente no se trató y volvieron a la propuesta rechazada de febrero. Se aprobó una hoja que contenía una restructuración: le quitaron facultades al Director Nacional y le quitaron la Dirección General donde se concentra comunicaciones y recursos humanos», indicó.
La reacción de la dirigente fue contundente, resaltando un cambio repentino en la posición de los Consejeros. «En febrero habían votado 7 a 3 y ahora salió 9 a 1. Nos sorprendió el cambio repentino que tuvieron los Consejeros porque acompañaron esta propuesta y ni siquiera tocaron la propuesta del Director Nacional», añadió.
La incertidumbre se extiende a otros ámbitos, según señaló Rey: «La situación es de incertidumbre total porque nuestras mismas carteras no saben cómo continuarán ya que tenemos presupuesto hasta el tercer trimestre».
Además, la preocupación se centra en el futuro laboral de los trabajadores del INTA. «Al aprobarse una hoja de la propuesta de febrero, el miedo está en que sigan avanzando con otras hojas. Nosotros desde el Centro Regional Corrientes nos agrupamos para acompañar a la CGT y eso comprende una acción gremial de 36 horas. El jueves hay paro general. Los compañeros están angustiados porque se preguntan qué pasará si los echan. Años anteriores nos movilizamos por nuestro salario y ahora directamente de nuestro puesto de trabajo y del INTA, porque no encontramos ninguna explicación para que vengan a desmantelar. Uno no sabe qué hacer, no puede sacar créditos ni nada», manifestó.