Investigan un caso de violencia de género en Saladas y relevan al jefe de una comisaría

La Policía de la Provincia de Corrientes informó que se activaron mecanismos judiciales y administrativos a raíz de un grave caso de violencia de género ocurrido en Saladas, en el que una suboficial de la fuerza habría sido agredida físicamente por su pareja y debió ser hospitalizada.

La institución comunicó que las actuaciones se iniciaron de oficio en la Comisaría de la Mujer y el Menor de Saladas, bajo la carátula “Supuesta Infracción a la Ley N.º 26.485, Violencia de Género”, y que la causa se encuentra judicializada con intervención de la autoridad fiscal competente.

En paralelo, durante la investigación surgieron testimonios que hacen referencia a una presunta conducta impropia del titular de la Comisaría Primera de Saladas hacia la suboficial. De acuerdo con la información oficial, esas declaraciones señalan que la situación habría desencadenado la reacción de la pareja de la funcionaria y posteriormente la agresión física.

Ante estos elementos, la Dirección General de Asuntos Internos inició de oficio actuaciones administrativas para determinar las responsabilidades que pudieran corresponder.

Como consecuencia de ello, la Jefatura de Policía resolvió relevar de su cargo al jefe de la Comisaría Primera de Saladas, quien quedó sujeto tanto a la investigación judicial como a las actuaciones administrativas.

Desde la Policía de Corrientes señalaron que la institución mantiene su compromiso con la transparencia, la legalidad y el cumplimiento de los deberes inherentes a la función policial, y remarcaron que cualquier conducta que vulnere la integridad o dignidad de las personas será investigada, garantizando el debido proceso.

La víctima permanece hospitalizada

Raquel Ayala, hermana de la víctima, brindó detalles sobre el estado de salud de la suboficial y señaló que permanece internada en el Hospital Escuela de Corrientes, donde se le realizan estudios de mayor complejidad.

“Le están haciendo estudios más complejos para mayor tranquilidad para toda la familia y hoy la tiene que revisar un neurocirujano”, explicó en diálogo con CABLEINFORMA.

Según el relato de Ayala, el episodio ocurrió durante la noche del viernes, en el marco de una fiesta de la Policía de Corrientes. La familia tomó conocimiento posteriormente de una situación que, según afirmó, la víctima había mantenido en silencio por temor a perder su fuente laboral.

De acuerdo con su testimonio, la mujer le habría contado que durante la celebración el entonces jefe policial, identificado por la familia como el comisario Amaro, habría intentado besarla contra su voluntad y frente a su pareja.

Ayala sostuvo que, según el relato de su hermana, a partir de esa situación se produjo una reacción violenta por parte de su pareja, quien la habría golpeado inicialmente y luego continuado con la agresión durante el traslado hacia el domicilio.

Un relato de extrema violencia

La hermana de la víctima describió una secuencia de hechos de extrema violencia que, según manifestó, fue relatada por la propia mujer después del episodio.

De acuerdo con su testimonio, el agresor habría intentado incluso dirigirse hacia la Ruta Provincial N.º 13 con la intención de provocar un choque, aunque finalmente esa situación no se concretó.

Ayala relató que, posteriormente, la víctima habría intentado abandonar el vehículo y continuar caminando, momento en el que habría sido nuevamente atacada.

Según el relato familiar, la mujer habría perdido el conocimiento como consecuencia de los golpes y posteriormente habría sido trasladada hasta el domicilio, donde habría continuado siendo agredida.

La situación fue descubierta por los hijos de la víctima. Según contó Ayala, uno de ellos encontró a su madre inconsciente y gravemente golpeada y pidió ayuda a su abuela.

“Le dijo: ‘Abuela, vení porque mi mamá está muerta’”, relató la hermana de la víctima.

La mujer habría sido encontrada en la cama, inconsciente y con lesiones visibles en el rostro.

La familia cuestiona la actuación inicial

Ayala también cuestionó la actuación que, según su relato, tuvieron algunos integrantes de la fuerza durante la fiesta y posteriormente ante el episodio.

Sostuvo que, de acuerdo con lo que les contó su hermana, no se habría realizado inicialmente una denuncia de oficio por violencia de género, sino una actuación contravencional.

La familiar indicó además que el agresor, quien no pertenece a la Policía, recuperó la libertad después de pagar una fianza de aproximadamente 300.000 pesos.

Mientras tanto, la víctima continúa bajo atención médica debido a la gravedad de las lesiones denunciadas.

Denuncias por presunto acoso laboral

El caso también derivó en otra línea de investigación relacionada con la situación laboral que, según denunció la familia, la suboficial habría atravesado previamente.

Ayala afirmó que su hermana le manifestó que el comisario señalado habría ejercido presuntamente conductas de acoso de manera reiterada y que otras compañeras también habrían atravesado situaciones similares.

Según el relato de la familiar, la suboficial habría comunicado anteriormente lo ocurrido a una superiora, pero la situación no habría tenido respuesta.

“Le comentó lo que pasaba con este señor Amaro y que hicieron oídos sordos”, sostuvo Ayala, quien agregó que, según la versión de su hermana, posteriormente habría recibido una mayor carga de tareas.

La familia aseguró que desconocía esta situación porque la mujer habría decidido no contarla por temor a perder su empleo.

La Policía inició una investigación interna

De acuerdo con la información oficial difundida por la Policía de Corrientes, los testimonios incorporados a la causa judicial motivaron la intervención de la Dirección General de Asuntos Internos.

La Jefatura de Policía dispuso además el relevo del titular de la Comisaría Primera de Saladas mientras avanzan las investigaciones.

La hermana de la víctima confirmó que la suboficial finalmente decidió denunciar formalmente la presunta conducta del jefe policial.

Según explicó, una autoridad superior le habría garantizado que podía brindar su testimonio sin temor a perder su fuente laboral.

“Mi hermana se animó a denunciar todo lo del comisario”, afirmó Ayala.

La familiar destacó además el acompañamiento recibido posteriormente por parte de autoridades policiales. Señaló que, luego de que la víctima recibiera el alta inicial, autoridades de la fuerza se acercaron hasta el domicilio familiar y colaboraron para que pudiera continuar con estudios médicos especializados en Corrientes.

Los hijos también necesitan asistencia

El impacto del episodio alcanzó directamente a los hijos de la víctima, quienes presuntamente presenciaron parte de la situación.

Ayala explicó que la familia está procurando conseguir asistencia psicológica tanto para la mujer como para sus hijos, especialmente para el niño mayor.

“El nene más grande fue quien más padeció todo esto porque tuvo un ataque de nervios”, relató.

La niña más pequeña, según explicó, habría estado dormida durante buena parte del episodio.

Mientras la investigación judicial continúa y la Policía de Corrientes desarrolla sus actuaciones administrativas, la víctima permanece bajo atención médica y la familia espera la evolución de su estado de salud.