En el marco del Día Internacional de la Juventud, la Municipalidad de Bella Vista realizó un encuentro en la Casa de la Cultura bajo la consigna “Que hablen los jóvenes”. La jornada reunió a jóvenes de distintos ámbitos, quienes compartieron sus experiencias, proyectos, dificultades y sueños. Desde la Dirección de Juventud destacaron la importancia de generar espacios de participación y escucha.
En el marco del Día Internacional de la Juventud, la Municipalidad de Bella Vista llevó adelante una jornada de encuentro y reflexión en la Casa de la Cultura, destinada a visibilizar el protagonismo de los jóvenes y conocer de primera mano sus experiencias, inquietudes y proyectos.
La actividad fue planteada como un espacio para que “hablen los jóvenes”, compartan sus historias y puedan expresar qué los moviliza, cuáles son los desafíos que atraviesan y qué sueños buscan concretar. La propuesta fue impulsada desde la Dirección de Juventud junto al equipo de Desarrollo Humano y contó con el acompañamiento del psicólogo Gonzalo Ledesma, integrante del Centro de Día “Más Vida”.
Durante el encuentro se puso especial énfasis en dejar atrás la idea de que los jóvenes son únicamente “el futuro”. Por el contrario, quienes participaron remarcaron que la juventud ya está construyendo el presente, desde las instituciones educativas, organizaciones sociales, emprendimientos, espacios culturales y deportivos y distintos ámbitos comunitarios.
“En Bella Vista hay mucho talento”
El director de Juventud, Mauricio Luque, destacó el espíritu de la jornada y sostuvo que el objetivo fue generar un espacio donde los jóvenes pudieran expresarse y mostrar aquello que realizan cotidianamente.
“Los jóvenes son el motor para el futuro de nuestra sociedad”, señaló, al tiempo que remarcó la importancia de detectar y acompañar los talentos y habilidades que existen en la comunidad.
En ese sentido, planteó que muchos de quienes hoy participaron podrán convertirse en referentes y protagonistas de distintos ámbitos en los próximos años. “En Bella Vista, si algo hay, es talento”, afirmó.
Para Luque, la posibilidad de que esos talentos puedan transformarse en proyectos, emprendimientos, iniciativas colectivas o trayectorias profesionales depende también del acompañamiento que reciban. Por eso consideró fundamental que las instituciones puedan generar oportunidades y espacios donde los jóvenes sean escuchados.
Jóvenes que ya están construyendo el presente
Uno de los conceptos centrales de la jornada fue la necesidad de modificar la mirada tradicional sobre las nuevas generaciones.
“Siempre escuchamos que los jóvenes son el futuro, pero hoy nos dejaron demostrado que vienen trabajando en un presente y vienen trabajando muy bien”, sostuvo Luque.
Desde esa perspectiva, el encuentro permitió conocer diferentes realidades y experiencias. Jóvenes que estudian, que trabajan, que participan en instituciones, que desarrollan emprendimientos o que buscan superar dificultades personales y económicas compartieron sus historias.
El funcionario destacó especialmente la posibilidad de que quienes trabajan desde el Estado puedan escuchar directamente a los jóvenes y conocer qué visión tienen del presente, de las instituciones y del propio Estado, para luego generar mecanismos de articulación.
La jornada también permitió poner en valor una concepción de liderazgo vinculada al servicio y al trabajo colectivo. En ese sentido, Luque sostuvo que un líder no es necesariamente quien está por encima de los demás, sino quien puede acompañar, guiar y aportar sus capacidades para lograr objetivos comunes.
El valor del acompañamiento
Tanto Luque como Ledesma coincidieron en que detrás de cada trayectoria juvenil existe, muchas veces, una red de personas e instituciones que resulta fundamental para sostener los proyectos.
El director de Juventud recordó su propia experiencia como estudiante y participante de distintas organizaciones. Contó que fue integrante de un centro de estudiantes, participó en movimientos sociales e instituciones comunitarias y atravesó diferentes espacios de formación en Bella Vista.
Desde esa experiencia, señaló que conoce los obstáculos que pueden aparecer durante la adolescencia y la juventud, pero también la importancia de encontrar personas dispuestas a acompañar.
“Estas cosas que se hacen no podrían hacerse solas”, explicó, al remarcar que cada joven necesita contar con referentes que puedan orientarlo y acompañarlo en sus decisiones.
Una historia de esfuerzo desde la zona rural
Entre los testimonios que más llamaron la atención durante la jornada estuvo el de una joven emprendedora de la zona rural, que relató cómo diariamente trabaja para sostener a su familia.
La joven, que no logró finalizar la escuela secundaria, actualmente desarrolla un emprendimiento mediante el cual comercializa distintos productos y se traslada desde el campo hasta Bella Vista para venderlos.
Luque destacó su historia como un ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Contó que la joven había llegado a preparar 15 docenas de medialunas para una jornada de trabajo.
Su testimonio permitió mostrar que las realidades juveniles son diversas y que detrás de cada persona existen circunstancias, obstáculos y oportunidades diferentes. Al mismo tiempo, su experiencia fue presentada como una motivación para otros jóvenes que atraviesan dificultades para finalizar sus estudios o concretar proyectos personales.
“Siempre se puede”
Por su parte, el psicólogo Gonzalo Ledesma, del Centro de Día “Más Vida”, también se mostró identificado con varios de los testimonios escuchados durante el encuentro.
Con 23 años y recientemente recibido, señaló que la jornada superó sus expectativas y que encontró un denominador común en las historias compartidas: el valor de los sueños, el trabajo y la perseverancia.
“Siempre se puede”, resumió al referirse al principal mensaje que se llevó de la actividad.
Ledesma destacó que durante la jornada pudieron escucharse realidades muy diferentes: jóvenes que estudian, personas que trabajan, quienes atraviesan dificultades académicas y quienes se animaron a cambiar de carrera o de proyecto cuando descubrieron que el camino que habían elegido inicialmente no era el que querían seguir.
En ese sentido, valoró especialmente el testimonio de un joven que contó que estaba pensando en abandonar una carrera porque había descubierto que no era lo que quería y decidió cambiar de rumbo. Esa decisión, según relató, terminó transformando positivamente su vida.
El desafío de construir futuro
La jornada estuvo atravesada por una idea: construir futuro no significa esperar a que llegue el mañana, sino comenzar a transformarlo desde el presente.
Las experiencias compartidas permitieron poner en evidencia que la juventud bellavistense participa activamente en distintos ámbitos y que existen capacidades, proyectos y talentos que necesitan espacios para desarrollarse.
Desde la Dirección de Juventud plantearon, en ese sentido, la necesidad de continuar generando instancias de participación y escucha, donde los jóvenes puedan no solamente expresar sus demandas, sino también proponer soluciones y convertirse en protagonistas de los cambios que necesita la comunidad.