Hace unos meses, la Escuela N° 22 de Bella Vista fue noticia por las condiciones edilicias en las que se encontraba. Las refacciones comenzaron a fines de 2022 y en esa oportunidad habían manifestado que avanzarían durante el verano. Su directora, Diana Haberle, habló con el móvil de exteriores de LA MAÑANA DE VERANO sobre la construcción. «Estamos muy contentos porque la obra de refacción no tuvo interrupción y este jueves tuvimos inspección de la misma para poder comenzar. Nosotros no contamos con aires acondicionados desde que nos incorporamos, tenemos que aguantar el calor a la siesta. Pensamos cómo avanzar con los chicos y además, que tenemos menos espacio. En reuniones con las docentes, estuvimos viendo cómo recaudar dinero. Lo que si, se produjo la colocación del primer aire en el salón más chico para los alumnos con hipoacusia», comentó.
Haberle dio detalles de cómo es el trabajo por estos días de altas temperaturas. «La expectativa es muy buena con muchas ilusiones, la obra continúa y mientras tanto nos organizamos para ver cómo conseguimos recursos. Se nos complica con la obra presente la limpieza en la escuela y darles el desayuno. Nos estaba superando el calor, paralelamente el servicio de limpieza ya que el docente lo que menos hace es lo pedagógico porque se tiene que abocar a otras tareas. Si es por prioridades, sería eso porque son siete u ocho salones los que se necesitan. En el lugar más amplio hicimos un espacio para que tengan su baño y piletas para lavarse las manos porque se practica artes plásticas, sobre todo para alumnos con CEA, TDAH y TGD», dijo.
Al ser consultada sobre otras carencias, la docente dio a conocer que también se necesitan muebles para el desarrollo de las clases. «En estas obras, el municipio nos ayudó y además empresas de Bella Vista. Esto nos complica y mucho pero no tenemos elección, tampoco podemos pedir que se interrumpa la obra, nos tenemos que adaptar porque el resultado será bueno. Nosotros cuidamos a los niños, trabajamos y en conjunto los muchachos siguen con la construcción. La matrícula no se detiene, a fines de 2022 había 150 niños. También nos hacen falta muebles, el año pasado nos había ayudado la Escuela Técnica con mesas y sillas pero pedimos a las instituciones que tengan y no ocupen, que puedan colaborar», expresó Haberle.