LA FUNDACIÓN “MADRES DEL DOLOR” VISITÓ A LA MADRE DE LOAN PEÑA

En un gesto de solidaridad y búsqueda de justicia, integrantes de la Fundación «Madres del Dolor» visitaron a María, la madre de Loan Peña, a un mes de la desaparición del niño. Vivian Perrone, mamá de Kevin Sedano, expresó la preocupación y el apoyo hacia la familia Peña: «Nosotras desgraciadamente vimos la muerte de nuestros hijos y vinimos a llevar un abrazo de alegría. Ojalá que salga todo este caso de corrupción, impunidad y basura en Corrientes. Queremos ver presos a los que tienen la culpa de la falta de Loan», reclamó con firmeza ante las cámaras de ÑANDE CABLE.

Perrone también destacó la importancia de mantener la atención sobre el caso: «Se cumple el mes y no sabemos cuánto tiempo más estarán los medios… Se tiene que seguir investigando. Lamentablemente las muertes siguen, los chicos se siguen perdiendo y tenemos que tener una justicia que cumpla con las leyes.» Recordó además la tragedia personal que vivió con la pérdida de su hijo Kevin: «A Kevin lo atropellaron por Avenida Libertador en Buenos Aires. Desde ahí me di cuenta lo que es la mala investigación y la desidia.»

La visita de las Madres del Dolor no solo simboliza el apoyo emocional a la familia Peña en su dolor, sino que también resalta la exigencia de justicia y transparencia en las investigaciones relacionadas con la desaparición de Loan Peña, un caso que ha conmovido a la comunidad y que continúa generando movilización y demanda por respuestas concretas.

Por su parte, Patricia Pelichero, madre de Miguel Rosbaco, se sumó al reclamo de justicia y transparencia en las investigaciones: «A María la vimos fuerte, con esperanza. El policía acusado tiene que estar preso ¿qué es eso de tapar unos a otros? Todo se tiene que investigar y descubrir. Que queden presos quienes tengan que quedar presos», afirmó con determinación.

Pelichero compartió la historia de su hijo Miguel, asesinado en 2019 a los 18 años, y subrayó el apoyo recibido por parte de la comunidad en tiempos difíciles: «Él era un canto a la vida y muy sonriente. Todos sus amigos nos brindaron amor y tanto cariño y eso es lo que tratamos de hacer con otros.»