Enzo Luque, vecino del barrio Santa Lucía de Bella Vista, relató en RADIO BELLA VISTA el robo de distintas herramientas de trabajo que sufrió durante la madrugada, cuando desconocidos ingresaron en dos oportunidades a su vivienda. Visiblemente afectado por lo sucedido, el damnificado explicó que se llevaron dos amoladoras, un mazo, una tenaza y un cortahierro, elementos que utilizaba para realizar trabajos particulares y que, debido a su situación económica y de salud, le resultará difícil recuperar.
Luque contó que lleva cuatro años viviendo en ese domicilio y que es la primera vez que atraviesa una situación de estas características. Según su testimonio, el primer ingreso ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada, cuando escuchó ruidos y, al salir a verificar lo sucedido, descubrió que le faltaba una de sus herramientas.
“La verdad es que estoy un poco consternado. Hace cuatro años que vivo en este lugar y es la primera vez que me pasa algo así. Fueron dos veces durante la misma madrugada. La primera vez escuché un ruido, salí y me encontré con que me faltaba una amoladora”, relató.
Ante esta situación, el vecino intentó localizar a los responsables en las inmediaciones de su vivienda, pero no encontró rastros de las personas que habían ingresado. Posteriormente, se dirigió a la Comisaría Segunda, desde donde acudió un patrullero para verificar lo ocurrido.
“Fui hasta la comisaría, vino el patrullero, sacaron fotos, revisaron todo y después salieron a hacer una recorrida”, explicó.
Sin embargo, aproximadamente a las 4:30 de la madrugada, cuando todavía permanecía despierto por lo sucedido, escuchó nuevamente movimientos en el sector donde guardaba sus herramientas.
Al acercarse a una ventana, observó a una persona dentro de su propiedad. Según contó, intentó salir rápidamente para interceptarla, pero una dificultad en una de sus rodillas le impidió desplazarse con normalidad.
“Desde ese momento no pude dormir. Cerca de las 4:30 escuché otra vez un ruido y, cuando abrí la ventana, me encontré con un sujeto nuevamente dentro de mi domicilio. Quise bajar la escalera, pero me falló la rodilla. Cuando abrí la puerta le grité y salió corriendo”, manifestó.
En ese segundo ingreso, los desconocidos se llevaron otras herramientas que se encontraban guardadas en el lugar, entre ellas un mazo, una tenaza y un cortahierro.
Luque señaló que volvió a intentar seguir a los responsables y que posteriormente se comunicó nuevamente con los efectivos policiales que continuaban recorriendo la zona.
Durante la entrevista, el damnificado no pudo contener las lágrimas al referirse al esfuerzo que le había demandado adquirir sus herramientas y a las dificultades que enfrenta actualmente para trabajar.
Explicó que se desempeña como árbitro y que atraviesa un problema en una rodilla que limita sus posibilidades laborales. Además, comentó que se encuentra trabajando en un proyecto personal para el cual necesita los elementos sustraídos.
“Uno se está esforzando mucho. Tengo este problema en la rodilla y no puedo trabajar como quisiera. Todo el mundo sabe que soy árbitro y que estoy con un proyecto grande. La vida cuesta y justo ahora me pasa esto”, expresó.
En ese sentido, lamentó que la pérdida de las herramientas represente un inconveniente económico importante, especialmente por las dificultades que tendrá para volver a comprarlas.
“Por eso vienen las lágrimas. Va a costar el doble o el triple recuperar lo que se llevaron”, sostuvo.
Consultado sobre la seguridad en el barrio, Luque indicó que, aunque nunca había sufrido un robo en su vivienda, otros vecinos y familiares atravesaron situaciones similares durante los últimos años.
“Desde que vivo acá, a mi vecino de enfrente le robaron tres o cuatro veces. A un pariente también le robaron animales. Pero personalmente es la primera vez que me pasa”, señaló.
En relación con los posibles responsables, contó que durante el segundo episodio observó a dos personas en las inmediaciones de su domicilio. Una de ellas se encontraba dentro de la propiedad, mientras que la otra permanecía en una esquina cercana.
Según su relato, cuando intentó acercarse, ambas personas escaparon corriendo. El damnificado sospecha que podrían haber actuado de manera conjunta, aunque aclaró que se trata de una suposición basada en lo que pudo observar.
“Cuando salí vi que el que estaba dentro de mi casa corría y había otro parado en la esquina. Le grité y me respondió que no tenía nada que ver, pero después salió corriendo también. Los dos se fueron juntos”, contó.
Luque describió que la persona que ingresó a su vivienda vestía ropa negra y llevaba capucha, mientras que el segundo individuo tenía un buzo gris, una gorra roja y un pantalón negro.
También explicó que los desconocidos habrían aprovechado un terreno libre cercano a la vivienda para ingresar y escapar, aunque no pudo determinar con certeza el recorrido utilizado.
En cuanto a los elementos sustraídos, precisó que le robaron dos amoladoras grandes de 180 milímetros, una marca DeWalt y otra Daewoo, además de un mazo de gran tamaño, una tenaza y un cortahierro.
El vecino solicitó que la comunidad esté atenta ante la posible aparición de estas herramientas, especialmente si son ofrecidas para la venta.
Por otra parte, recordó que durante la noche anterior había estado trabajando en la colocación de cerámicos en el fondo de su vivienda y que terminó sus tareas alrededor de las 23:30.
“Estuve trabajando hasta las once y media de la noche, colocando cerámicos. Después junté las herramientas y las dejé guardadas. Me acosté cerca de la una de la madrugada y a las tres me desperté y ya no estaba la amoladora”, relató.
Esta circunstancia le hizo sospechar que los responsables podrían haber observado previamente sus movimientos, aunque aclaró que no cuenta con elementos para confirmar esa posibilidad.
Respecto de la intervención policial, Luque indicó que acudió a la Comisaría Segunda de Bella Vista y que los efectivos realizaron recorridas por el sector. También señaló que, al momento de la entrevista, tenía pendiente formalizar la denuncia, trámite que, según le informaron, podría realizar una vez que mejoraran las condiciones climáticas.
El damnificado manifestó su expectativa de que las cámaras de seguridad instaladas en viviendas cercanas puedan aportar información para identificar a los responsables y recuperar los elementos sustraídos.
“Sé que la Policía puede pedir las grabaciones de las cámaras de las casas de la zona. Por ahí, por la forma de caminar o algún detalle, pueden reconocer a las personas y lograr un resultado favorable”, expresó.
Mientras espera avances en la investigación, Luque reiteró su preocupación por la pérdida de herramientas que había adquirido con esfuerzo y que necesita para continuar desarrollando sus actividades laborales.