LEGIONELLA: EL BROTE QUE CRECE EN TUCUMÁN Y PREOCUPA AL PAÍS

La enfermedad que ocasiona la Legionella, según anunciaron los especialistas, produce una mortalidad que ronda el 10 o el 20 por ciento, aunque el porcentaje se incrementa si los individuos afectados presentan comorbilidades o enfermedades previas. La médica infectóloga, Aida Torres, habló en HACETE CARGO y brindó datos desconocidos. «Esto es un brote de una bacteria llamada Legionella Pneumophila. Es excepcional a menos que tengan un brote institucional, esto no es de la comunidad sino dentro de instituciones, es un brote que está en el agua en determinadas condiciones. Por ejemplo, en congelamiento de aire acondicionado, la bacteria tiene que entrar en el organismo y se lleva a un crecimiento tras el contacto con aerosoles. Al hablar de neumonía, se habla de muerte, cualquier tipo. La Legionella se presenta desde un catarro hasta la neumonía, los más propensos son los fumadores y los que tienen problemas de diabetes», explicó.

A diferencia del Sars CoV-2 –virus del que había un menor registro– la Legionella es una vieja conocida. Esta bacteria fue clasificada en 1977 y desde aquel momento, se registran brotes tanto en Argentina como en el resto del mundo. Puede hallarse tanto en suelos como en escenarios acuáticos, en la medida en que desarrolla la capacidad de adaptarse a diversas condiciones físicas y químicas. «La persona debe estar en contacto con la fuente de agua contaminada, por eso los brotes son individuales. La bacteria fue descubierta en el año 1975 y en el 80 se dio como enfermedad emergente. Antes la distribución de agua no era artificial, ahora sí. Todo lo que sea agua dulce, puede contribuir a esto. El mayor crecimiento hace que se de lugar a la Legionella; puede pasar en cualquier hotel por ejemplo. No es contagiosa. Se puede prevenir, limpiando todos los lugares donde haya agua. Todo debe estar descontaminado permanentemente. Donde no hay control de infección, es difícil que las cosas se hagan de forma correcta», dijo.