Así lo manifestó el Padre Gregorio «Goyo» Valenzuela anoche en PUNTO DE VISTA. El referente de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, habló sobre el proyecto de ley del aborto y la dignidad humana como medio de defensa para la vida.
Anoche en PUNTO DE VISTA, el Padre Gregorio Valenzuela, se refirió al aborto como un punto de reflexión sobre la dignidad humana. «No vine para estar de un lado o del otro, vine en nombre de Dios y de todas aquellas mujeres que están embarazadas. Como sacerdotes sabemos el dolor que se siente cuando una mujer aborta y sobre su arrepentimiento», expresó.
Así mismo, el sacerdote remarcó que no se trata de polarizar la discusión sino de llegar a un punto de acompañamiento.»Nuestra tarea es no caer en las peleas de la historia humana y tampoco de polarizar. Debemos buscar un diálogo y acompañar a una madre que está embarazada y a una sociedad muy abandonada. La sociedad está analfabetizada moralmente y eso deja de lado la dignidad», dijo y continuó: «Somos hijos de Dios entonces hay que plantear la dignidad humana, hay casos más urgentes que el aborto hoy en día. Hay cosas más importantes de las que no nos estamos ocupando».
Tras escuchar las declaraciones de la Dra. Soledad Deza de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), el padre comentó que las leyes «buenas» no se están implementando. «Estamos en una situación en la que estamos improvisando y nuestros gobernantes están buscando la forma de tomar las decisiones más acertadas. Las consecuencias malas o buenas, las estamos pagando la sociedad. Si bien la doctora Soledad Deza dice que hay buenas leyes, pero no se las implementa o no se las da a conocer. Hay un desconocimiento bastante generalizado, se habla de los derechos pero no de las obligaciones», enfatizó.
Además, Valenzuela dijo que la iglesia cuenta con espacios de acompañamiento para las embarazadas que planean abortar. «Hay espacios en la iglesia que acompañan a las embarazadas, son movimientos de jóvenes que siguen a aquellas mujeres que tienen pensado abortar. Ese grupo, a cargo del Padre Jorge Ojeda, recibe a una madre que está embarazada y que quiere abortar, para de alguna forma acompañarla. Es una situación desesperante, por lo tanto vivimos en una sociedad un poco hipócrita en el sentido de que cuando una mujer queda embarazada, depende de quien sea la aplauden o la estigmatizan. Debemos saber escuchar. No se trata de pelear sino de defender la vida humana». Hemos cometido errores en la iglesia que deben ser reparados», dijo.
Sobre los datos reales, el sacerdote se manifestó en contra, puesto que considera que en muchos casos se «inventan» los números reales de muertes por abortos clandestinos. «Hay que respetar los principios y las ideas de los demás. La sociedad se prende hasta ahí nomás porque se le da más credibilidad a lo virtual que a lo real. No es correcto decir que la cantidad de muertes por abortos clandestinos es excesiva, yo acá desconozco la muerte de alguna mujer por una interrupción del embarazo», argumentó.
Sobre la sociedad en general, Valenzuela dio un panorama general de su postura y sostuvo que ahora se descartan a los bebés y en un futuro seguramente a los adultos de la tercera edad. «Hoy en día el ser humano es utilizado como bandeja descartable. Nos hacen creer que nos ponen para nosotros, pero después nos tiran. Así están tratando al ser humano. Comenzaron con los bebés, entonces en un futuro seguirán con los adultos, puede ser que mañana salga una ley que «elimine» o atente contra la vida adulta. La sociedad es elitista, es un grupito que vale y el resto es ocupado según lo que sirve», sostuvo.
El sábado 28 se realizará una conmemoración por las dos vidas, donde el sacerdote solicitó poner telas celestes y globos celestes en las casas de todos aquellos que defiendan la vida. «No queremos generar polémica, porque hay que defender la vida todos los días. Queremos ser respetuosos con las decisiones de los demás», cerró.