Con gran entusiasmo y una creciente expectativa, la décima edición del Festival Regional de Cine Rural dará inicio el próximo 9 de agosto, consolidándose como un evento cultural significativo en la región. Marcela Collard, miembro de la organización del festival, compartió detalles sobre la importancia y el impacto de este evento que, a lo largo de una década, ha sabido fusionar el arte, la cultura y la participación juvenil en un entorno rural.
«El festival regional de cine rural está pensado para el día 9 de agosto. Este año lleva la décima edición, no es un dato menor sostener a través del arte, la cultura y la participación de los jóvenes, dar a conocer la otra ruralidad y otra manera de percibirnos y reconocernos; en este caso en un formato profesional de cine», comentó Collard. Este evento se distingue por su escenario particular: un galpón en el medio del campo, utilizado habitualmente para guardar maquinarias agrícolas, se transforma en una sala de cine, creando un ambiente singular y auténtico.
La décima edición del festival contará con la participación de varias instituciones de Bella Vista y sus alrededores, destacando el apoyo y la colaboración de la comunidad. «Tenemos la particularidad de participación de varias instituciones de Bella Vista y la zona», añadió Collard, subrayando la importancia del trabajo conjunto para llevar adelante este proyecto.
El festival no solo es un espacio de proyección cinematográfica, sino también un punto de encuentro para la educación y la reflexión social. «Para nosotros, toda la universidad es parte de la organización y de llevar adelante este proyecto. Siempre es amanecer y encontrarte con la incertidumbre», expresó Collard, reconociendo el apoyo crucial de la universidad en la realización del evento.
Uno de los aspectos más destacados del festival es su capacidad para vincular el arte con la vida social y educativa de la comunidad rural. «Creo que en ese entonces, René planteaba la posibilidad de instalar en una institución como el INTA la rama del arte. La pata necesaria del INTA que es lo social, costó hacerla entender pero logró convencer a muchos con el proyecto», explicó Collard, haciendo referencia a los desafíos iniciales y la eventual aceptación del proyecto dentro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
El festival ha logrado crear un puente entre el cine y las escuelas secundarias, fomentando la comunicación y la participación activa de los jóvenes. «Este proyecto es una vinculación con lo social a través de la comunicación, sobre todo con las escuelas del nivel secundario», destacó Collard, enfatizando el papel fundamental que juegan los estudiantes en este evento.
Con proyecciones, charlas y actividades que invitan a la reflexión y al disfrute, el festival se prepara para recibir a los espectadores y participantes en un entorno que combina la belleza del campo con la magia del cine. La cita es el 9 de agosto, en el ya tradicional galpón convertido en sala de cine, para vivir una experiencia única y enriquecedora.