Mientras el mundo entero en los últimos años se volcó a las criptomonedas como una vía sofisticada para invertir, ahorrar, pagar y mover dinero en paralelo a la banca tradicional y a las reglas de los gobiernos, un proyecto se desarrolló pensando en el otro extremo del sistema: los que simplemente necesitan vivir con una moneda sin inflación. La criptomoneda en cuestión se llama Reserve, fue creada en 2019 y tiene gran desarrollo en Venezuela, donde la inflación fue del 19% solo en el mes de julio. El segundo mercado para expandirse, naturalmente, es la Argentina. El tercero, según anticipan, es Líbano.
Reserve es una stablecoin atada al dólar, es decir, una critpomoneda cuyo valor sigue al de la moneda estadounidense y por ello no tiene la volatilidad de otras como el Bitcoin o Ether. Pero además su uso viene atado a una app que permite hacer pagos, aún por pequeñas compras en comercios.
Si bien ya puede comprarse a través de Binance o de otros exchange, Freeman anticipa un desembarco comercial fuerte de Reserve al país en el corto plazo, con el expertise de la hiperinflacionaria Venezuela. Allí, Reserve es aceptada para hacer pagos en supermercados, pequeños comercios y hasta en aplicaciones del estilo Uber o Rappi, como una forma de esquivar el drama de usar dinero en efectivo en el que hace falta una gran cantidad de billetes para una compra pequeña. El próximo 1° de octubre, Venezuela le quitará seis ceros al bolívar, tal como ocurriese en otros tiempos en la Argentina.
Reserve también es utilizada para darle valor de dólar a los devaluados bolívares y para facilitar las remesas con los 5 millones de venezolanos que viven fuera del país.
FUENTE: «INFOBAE».