Así lo expresó el excombatiente Luis Barrientos, miembro de TOAS (Teatro de Operaciones del Atlántico Sur) también conocido como Zona de Despliegue Continental que se configuró de hecho a partir del 9 de abril de 1982 y que comprendió a aquellas bases o unidades militares ubicadas en la costa atlántica patagónica desde el paralelo 42° al sur, incluyendo la Isla Grande de Tierra del Fuego e Isla de los Estados. «Es la defensa de la soberanía argentina. La sigla quiere decir Teatro de Operación del Atlántico Sur. Cuando regresamos de la guerra, fuimos declarados veteranos de guerra hasta el año 1988, donde nos marginan y nos dejan afuera a través de un decreto inconstitucional», dijo en el programa «Más que Palabras» este martes.
Un teatro de operaciones comprende las áreas de mar, tierra y espacio aéreo necesarias para las operaciones militares y para su adecuada administración, de acuerdo con la misión asignada a las fuerzas que operan en él. Se lo conforma de tal manera que provea espacio suficiente para la maniobra de las fuerzas a él asignadas y para el funcionamiento del apoyo logístico que sea necesario. Sus límites son determinados en cada caso por el Gobierno Nacional. «La gente desconoce el contenido de esto. En el Atlántico Sur, contábamos con seis bases aéreas, de las cuales salían aviones haciéndole el mayor daño a la flota inglesa. Nosotros no desmerecemos la parte de Malvinas en la que los camaradas batallaron. Desde el año 1988 comienza nuestra lucha porque el gobierno en conjunto con los ingleses tapan el tema y no permiten el tratamiento de esos temas. Por eso, cuando nosotros contábamos esto la gente se nos ríe en la cara. La guerra no tiene ninguna parte buena, son traumas severos y personales. Nosotros buscamos sr reconocidos como veteranos de guerra y siempre estamos con una negativa», indicó.
El TOS fue un «supuesto» teatro de operaciones porque en la realidad funcionó como una zona del TOAS. En ella se cumplían tareas de logística, comunicaciones, inteligencia, protección de la población civil y costera, transporte de pertrechos y víveres y se velaba por la seguridad de las bases desde las que partían las aeronaves de combate que operaban en el TOAS. «El gobierno hizo que se enfrenten los mismos soldados que lucharon por la soberanía. Logramos que las autoridades de nuestro pueblo nos reconozcan como veteranos de guerra, así que estamos incluidos en la Carta Orgánica Municipal de Saladas. Hay alrededor de 200 soldados que lograron su objetivo», señaló Barrientos.
Según la ley 23.109 que otorgó una serie de beneficios en materia de salud educación, trabajo y vivienda a ex-soldados conscriptos que hubiesen participado en acciones bélicas entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, el escenario del conflicto fue el Atlántico Sur. Como consecuencia de esta imprecisa demarcación, el decreto 509 emitido por el Ejecutivo en 1988 estableció -sin citar fuente alguna- que el TOAS abarcaba «la plataforma continental, las Islas Malvinas, Georgias y Sanwich del Sur y el espacio aéreo correspondiente». «Yo me siento traicionado por las autoridades de mi país, porque desde un principio tuvieron una intención de «desmalvinizar». Nosotros estuvimos, no fuimos a mirar. Hubo 17 muertos en el continente, que ahora son héroes nacionales. Siempre estamos con la esperanza de que exista la voluntad política», finalizó.