Este jueves en LA MAÑANA DE LA RADIO, la Diputada Provincial e intendente electa, Noelia Bazzi, habló más allá de su labor política y a través de la entrevista exploró otros tópicos más humanos y maternos. “Estamos con la adrenalina de lo que va a venir el día 10 y aprovechando estos últimos momentos para llevar el mensaje. Cada vez la veda es menos veda, hoy en día todos se relajan un poco más. Tenemos muchas ganas de dar el mensaje provincial”, indicó.
En una charla distendida, Bazzi contó lo que requiere ser política, madre y sobre todo humana. La labor social nace cuando ella era muy pequeña y viene desde la familia, quien la hizo seguir los mismos pasos a través de la militancia y el amor por la vocación de servicio. “Son responsabilidades distintas ser madre y cumplir la función pública. Yo siempre digo, que no es algo que no haga cualquier mujer correntina en nuestra provincia. Yo siempre resalto eso, quizás lo mío se ve porque es público. Yo los llevo a todos lados, porque no me queda otra opción. Mi hija más grande es la que entiende sobre esto”, comentó.
En este sentido, relató el proceso que atravesó una vez que se egresó de la secundaria a los 17 años. “Milité desde muy chica en el Partido Radical. No quería saber nada con el tema de leyes y en ese momento la situación de mi familia no era muy buena, se comenzó a complicar entonces opté por Educación Física. Por suerte, haciendo un esfuerzo, mi mamá a través del sindicato Luz y Fuerza pudo conseguir una especie de beca y pude ir a vivir a Buenos Aires en un departamento donde compartíamos con tres o cuatro chicas. No fue nada fácil, pero pude adaptarme. Ya en el segundo año, ahí recién pude ir a vivir sola y alquilar un monoambiente. Son cosas que por ahí no se saben, pero están buenas decirlas. Me egresé a los 17 años, era muy chica y muchas veces llamaba llorando para que me busquen, pero me pedían que aguante porque era mi futuro”, dijo.
Ya en Buenos Aires, como cualquier otro estudiante, Bazzi mostró una realidad que atraviesan miles de estudiantes que viajan a otras ciudades a perseguir sus sueños y es que sentía la necesidad de regresar por la adaptación y la dificultosa transición que simboliza el paso de la juventud a la adultez. “Nos juntábamos mucho los fines de semana y no estábamos tan solos. Teníamos un grupo hermoso de correntinos y prácticamente nos volvimos juntos. Cuando volví después de seis años, trabajé en una consultora y me alejé un poco de la militancia. Trabajé en el Chaco, luego surgió lo de Walter y vine para acá”, contó Bazzi.
Al ser consultada sobre su visión de la política, se sinceró y admitió que muchas veces la criticó por considerar que el político estaba lejos de la gente y estas reflexiones aparecían como protagonistas en variados momentos de su cotidianeidad. “He criticado cosas que no podía creer. Viví cosas intensas en la facultad con respecto a las elecciones, nosotros somos Heidi a comparación de ellos -ríe- porque lo viven de otra manera. Los domingos eran muy feos porque queríamos que se terminen, más todavía porque sentías la presión de que tenías que estudiar, rendir y salir bien porque había una presión detrás. Al vivir en Buenos Aires y más que lo hice en Corrientes y Callao, veía las protestas que hoy las vemos por la tele y decía: que lejano está el político de la gente”, resaltó la funcionaria y agregó: “El poder empezarme a vincular con la juventud, despertó nuevamente la chispa. Yo siempre de chica milité en “las malas” y ahora los jóvenes militan en “las buenas” porque nuestro partido viene ganando. Eso hay que saber valorar y saber también que la política no siempre te da victorias. Yo nunca fui partidaria de la política sanguinaria, uno debe ser respetuoso por el ganador. Que uno crea lo que está bien, no significa que lo que el otro crea está mal; yo soy reconciliadora en ese sentido”.
Dentro de su mensaje social, la intendente electa dejó en claro que hay cuestiones para unir a los diferentes partidos y que además esa unión debe ser constructiva. Además, reflexionó sobre los principales cuestionamientos de la sociedad hoy en día con respecto al rol de la mujer joven en política y sobre todo, con herencia política. “Hay mucha subestimación de mi persona. Yo creo que tiene que ver por ser mujer, con ser hija de un político y con ser joven; incluso escuché decir a la gente: “¿y ésta pendeja qué sabe de política?”. Es más complejo porque uno tiene que mostrar que puede hacer su propio camino y no está acomodado. Nunca permití que las críticas me desestabilicen. A la hora de un cargo ejecutivo, no será candidata una persona que no tenga aceptación entre la gente. Hasta hace un tiempo me preocupaba mucho y me ocupaba, después entendí que no podría manejar todas esas cuestiones. Uno medianamente sabe cuándo la crítica viene desde la construcción y desde la destrucción o por hablar. Se puede convivir y de hecho en Corrientes está comprobado que se puede convivir con partidos contrarios. Cuando supimos abrirnos y formar equipos de trabajo, logramos ocupar cargos. Somos uno de los partidos más grandes de la historia argentina; uno intenta que esos lugares se respeten”, declaró sobre las diferencias entre los partidos políticos.
En aquella oportunidad en la que se recibió, su padre le dijo a modo de lección: «Vos tendrás el título pero yo tengo la calle» a lo que ella hoy a más de diez años de haberse recibido comprende y observa cada vez que sale a recorrer. La teoría se contrasta con la realidad, según la funcionaria, el desafío consiste en reconocer lo que se debe hacer y en eso consistirá el mecanismo de trabajo que desarrollará desde 2022. “Cuando hay que hacerse una autocrítica, hay que saber y poder hacerla. Hace 20 años que estamos porque entendimos el mensaje. Ahí es donde se conforman las alianzas; si uno vive con el libro de historia no se adapta porque la historia evoluciona. Hay causas que nos engloban a todos y hay determinados temas que los levantan todos los partidos; cuando un derecho se conquista y después de tanto tiempo se da una respuesta del Estado, la bandera debe levantarse entre todos. Hay cuestiones que son de todos los argentinos y no tienen que ver con lo partidario. Cuando uno está en el legislativo, ve muchos proyectos que se presentan; pero el problema también surge desde el legislativo y el ejecutivo. Al principio me costó, pero ahora más allá del título, también tengo la calle. A veces pasa con muchos profesionales y en la práctica no funcionan a veces porque no se adapta a lo que la gente quiere. Cuando uno sale a la calle y la gente no tiene para comer, o sufre de violencia de género, lo que aprendimos en la teoría no contrasta. La gente tiene que ver al político haciendo lo que tiene que hacer; esa será la línea, de que mis funcionarios salgan de sus oficinas y recorran Bella Vista. Todo lo demás viene cuando uno va conociendo el lugar”, relató la intendente electa y agregó: “Yo nunca me tomo nada como personal. La cuestión siempre es el espacio que uno ocupa y trato de tomarlo por ese lado. Es parte de las reglas del juego y hay que lidiar con eso. Hay que poder sacar lo positivo de todo, hay cosas que me parecen perfectas pero el poder dialogar sobre lo que hace y lo que no, está bueno; los medios de comunicación tienen un rol importante y más cuando son bien usados. En cuanto a las redes sociales, yo soy la que manejo mis redes y hago lo que realmente transmita un mensaje general para todos, contando lo que hago”.
Por último, se animó a dar un pequeño adelanto sobre el equipo que conformará desde el 9 de diciembre cuando finalmente jure como la nueva intendente de Bella Vista. “Mi equipo ya está conformado en un 80%. La costanera me encanta y hay otro lugar que me gusta y es la Plaza del Rotary Club ubicada en Corrientes e Industria, así que será destino de algunas obras», concluyó.
Una vez más, las mujeres demuestran que pueden ocupar cargos importantes, trabajar, estudiar, ser madres y sobre todo humanas. Noelia Bazzi es ejemplo testimonial de las generaciones futuras y que demuestra que cuando hay pasión por lo que se hace, se trabaja por ello y aun más: se avanza.