Operativo contra el narcomenudeo en Santa Rosa: allanaron cuatro puntos de venta y amenazaron de muerte al intendente

El intendente de Santa Rosa, José Darío Ignacio, confirmó un importante operativo contra el narcomenudeo realizado durante la madrugada del jueves en la localidad, que terminó con allanamientos en cuatro lugares señalados como presuntos puntos de venta de drogas. Tras el procedimiento, el jefe comunal recibió mensajes intimidatorios, entre ellos uno en el que le advertían que lo iban a matar. Ignacio aseguró que informó la situación a las autoridades policiales, aunque decidió no radicar una denuncia formal.

Un importante despliegue de fuerzas de seguridad se llevó adelante durante la madrugada del jueves en Santa Rosa, en el marco de un operativo contra el narcomenudeo. Según relató el intendente José Darío Ignacio, el procedimiento comenzó durante la madrugada, entre el miércoles y el jueves, y contó con la participación de efectivos provenientes de Corrientes y de otras localidades.

El jefe comunal describió el operativo como un despliegue de gran magnitud, con la participación de integrantes de grupos especializados. “Era un operativo grandísimo, más de 20 autos, camionetas, camiones, Traffic del GTO, no sé, entre 60 y 70 policías, no te quiero mentir, pero eran muchísimos”, contó Ignacio.

De acuerdo con la información brindada por el intendente, durante los procedimientos se concretaron allanamientos en cuatro lugares que funcionaban como presuntos puntos de venta de estupefacientes.

“Vinieron a Santa Rosa e hicieron lo que tenían que hacer ellos, el operativo, y encontraron cuatro lugares, kioscos de venta de drogas”, señaló.

El operativo estuvo a cargo de las fuerzas de seguridad y el Municipio no intervino directamente en los procedimientos. Ignacio explicó que tomó contacto con los efectivos posteriormente, cuando fue convocado por el jefe de la Policía en la localidad.

El intendente fue convocado después del operativo

Una vez finalizados los allanamientos, alrededor de las 10 u 11 de la mañana, Ignacio fue convocado a la dependencia policial ubicada junto al edificio municipal.

“Ellos hicieron su trabajo a la mañana, toda la madrugada, y a las 10, 11 de la mañana vinieron a la Policía que está al lado de la Municipalidad. El jefe de la Policía me hizo llamar”, relató.

El intendente acudió al lugar y mantuvo contacto con los efectivos que habían participado del procedimiento. Incluso, según contó, le solicitaron que se tomara una fotografía junto a los integrantes de las fuerzas que habían llegado a Santa Rosa.

“Me saqué una foto con todos los policías que vinieron. Eran altos rangos, GTO, todas esas cosas”, explicó.

La magnitud del despliegue llamó particularmente la atención en una localidad donde, según el propio intendente, los vecinos se conocen entre sí y la presencia de decenas de vehículos y numerosos efectivos no pasó inadvertida.

Tras los allanamientos llegaron las amenazas

Sin embargo, la situación tomó otro giro después del operativo. Una vez que regresó a su oficina en la Municipalidad, Ignacio comenzó a recibir mensajes intimidatorios.

El intendente confirmó que recibió una amenaza de muerte, además de otros mensajes con contenido intimidatorio.

“Unos mensajes de que no me meta con eso, que te vamos a matar, y después otras amenazas intimidatorias, así de pegarme, esas cosas”, relató.

Consultado específicamente sobre si uno de los mensajes contenía una amenaza directa de muerte, respondió afirmativamente: “Sí, así”.

El episodio generó preocupación debido a que las amenazas se produjeron inmediatamente después de un operativo de gran despliegue contra presuntos puntos de comercialización de drogas en la localidad.

A pesar de la gravedad del contenido, Ignacio aseguró que decidió no presentar una denuncia formal.

“Yo hablé con el comisario ahí, le comenté la situación. No voy a hacer la denuncia, dije yo”, explicó.

Según detalló, sí puso al tanto de lo ocurrido a autoridades policiales que participaron del procedimiento, incluyendo efectivos de Saladas y Corrientes.

“No pensé que iba a tener tanta trascendencia”

El intendente reconoció que inicialmente no dimensionó la repercusión que tendría el episodio.

“No pensé que iba a tener tanta trascendencia, pero después los chicos me dijeron: ‘Sí, el tema es esto, lo otro’, y tuvo repercusión en todos los medios”, señaló.

Ignacio aseguró que, pese a la amenaza, decidió continuar con sus actividades habituales y concentrarse actualmente en la organización de las fiestas patronales de Santa Rosa.

“Ya pasamos ahora. Estoy abocado al tema de las fiestas patronales. Ya el mal gusto ese, bueno, ya está, ya pasó”, manifestó.

No obstante, aclaró que no significa que haya olvidado lo ocurrido ni que considere que se trata de una situación menor.

“No es que me olvidé tampoco y no es que minimizo”, sostuvo.

Los mensajes, según explicó, provenían de un número telefónico que quedó registrado en su teléfono. El contacto tenía además un nombre y una fotografía, aunque Ignacio relativizó las posibilidades de identificación debido a la facilidad con la que pueden adquirirse y descartarse líneas telefónicas.

“Todos sabemos que el tema de los teléfonos es que uno compra un chip y se puede tirar, se elimina, lo que sea”, planteó.

El narcomenudeo, una preocupación que atraviesa a la localidad

Más allá de las amenazas recibidas, el intendente puso el foco en el problema que motivó el operativo: la comercialización de drogas y sus consecuencias sociales.

Ignacio describió al narcotráfico y al consumo problemático como “ese flagelo de la porquería de la droga que está destruyendo familias”.

La intervención de las fuerzas de seguridad vuelve a poner sobre la mesa una problemática que también alcanza a localidades del interior provincial, donde los denominados “kioscos” o puntos de venta pueden funcionar en sectores residenciales y ser conocidos por parte de los vecinos.

Consultado sobre si los lugares allanados correspondían a personas conocidas en Santa Rosa, Ignacio fue cauto y evitó identificar a posibles involucrados.

“Todos nos conocemos en el pueblo”, reconoció, aunque aclaró que no tenía presentes los nombres de las personas que podrían estar relacionadas con esos lugares.

“Capaz que sí. Por sobrenombre por ahí que me dieron, yo la verdad que no… la tengo que conocer, alguna vez la habré atendido como médico también, pero por sobrenombre no recuerdo”, explicó.

Un operativo que deja interrogantes y preocupación

El procedimiento contra el narcomenudeo dejó como saldo, según lo informado por el intendente, cuatro puntos allanados y un importante despliegue policial, pero también expuso una situación particularmente delicada: las amenazas recibidas por la máxima autoridad municipal luego del operativo.

Aunque Ignacio decidió no realizar una denuncia formal, aseguró haber comunicado las intimidaciones a las autoridades policiales. El dato no es menor, especialmente por el contexto en el que se produjeron los mensajes.

La situación vuelve a instalar la discusión sobre el avance del narcomenudeo en las localidades del interior, la necesidad de fortalecer los operativos de prevención y persecución de los puntos de venta y, al mismo tiempo, la protección de quienes intervienen desde las instituciones públicas frente a un fenómeno que, como reconoció el propio intendente, “está destruyendo familias”.