Oratoria y comunicación: una herramienta clave para los jóvenes en la universidad y el mundo laboral

El licenciado en Comunicación Social Ezequiel Nardelli habló con CABLEINFORMA luego de brindar una capacitación destinada a estudiantes de quinto y sexto año de la Escuela Barrio Norte de Bella Vista, donde abordó herramientas de comunicación que pueden resultar fundamentales tanto para la vida académica como para el futuro laboral.

Durante aproximadamente dos horas, Nardelli trabajó con los estudiantes sobre la importancia de saber expresarse, escuchar y construir vínculos en un contexto donde gran parte de las comunicaciones cotidianas se desarrollan a través de las redes sociales.

«Estuvimos conversando con los chicos acerca de herramientas de comunicación para la vida académica y laboral. Ellos entienden sobre comunicación, pero buscamos abrir un poco el panorama y que puedan pensar qué hablan, a quiénes les hablan, qué escuchan y a quiénes escuchan», explicó.

Uno de los principales conceptos desarrollados fue el de comunicación asertiva, entendida como la capacidad de expresar pensamientos, opiniones y sentimientos de manera clara y tranquila, respetando tanto los propios derechos como los de los demás.

El especialista señaló que uno de los desafíos actuales está relacionado con las dificultades para trasladar las formas de comunicación desarrolladas en las redes sociales al encuentro cara a cara.

«Hoy muchos de los discursos que tienen los jóvenes pasan por las redes y les cuesta hablar cara a cara, mirar a los ojos y mantener una vinculación empática con el otro», sostuvo.

La capacitación también incluyó herramientas vinculadas con la empatía, el desarrollo del carisma y la influencia de las comparaciones que surgen constantemente en las redes sociales.

«Trabajamos sobre esa cuestión de querer ser como otra persona y preguntarnos qué hay detrás de esa persona. Vimos varias herramientas que pueden sumar a su visión de la comunicación», indicó.

La importancia de aprender a escuchar

Nardelli puso especial énfasis en un aspecto que consideró fundamental para mejorar los vínculos: la escucha activa.

Explicó que no alcanza con realizar preguntas o mantener una conversación superficial, sino que es necesario generar espacios donde los jóvenes puedan sentirse verdaderamente escuchados.

«Hay que generar vínculos donde existan espacios de habla y de escucha. La familia es fundamental para que cada joven pueda sentir que es escuchado», remarcó.

En ese sentido, destacó que muchas situaciones pueden comenzar a abordarse simplemente cuando un adulto decide detener sus actividades cotidianas y prestar atención a lo que está atravesando otra persona.

«Si veo que mi hijo, mi vecino o un amigo está serio o callado, poder parar lo que estoy haciendo y sentarme a preguntarle qué le pasa. Ahí comienzan las buenas prácticas de escucha», explicó.

El comunicador aclaró además que la capacidad de escuchar no necesariamente está determinada por la condición social de una familia. Señaló que existen personas con distintos niveles de ingresos y ocupaciones que pueden tener dificultades para generar estos espacios de diálogo.

«Hay que aprender de todos y poder parar un poco la pelota frente a todo lo que nos lleva el sistema, el trabajo y la cotidianidad. Tenemos que sentarnos a escuchar a nuestros jóvenes, a nuestros hijos y también escucharnos entre nosotros», afirmó.

Adultos que escuchen a los jóvenes

Otro de los temas abordados durante el encuentro fue el adultocentrismo y la dificultad que muchas veces tienen los adultos para reconocer las opiniones y preocupaciones de los adolescentes.

Nardelli sostuvo que los jóvenes tienen una mirada propia sobre lo que ocurre a su alrededor y que muchas veces esa perspectiva no es escuchada.

«Los chicos la tienen muy clara. Saben lo que quieren y están descubriendo muchas cosas durante el crecimiento, pero muchas veces los adultos no lo vemos o no nos damos cuenta porque no nos detenemos a escucharlos», manifestó.

En ese contexto, vinculó la necesidad de escuchar a los jóvenes con distintas situaciones que aparecen en las comunidades educativas y en las redes sociales.

«Después nos escandalizamos cuando aparecen amenazas, retos virales u otras situaciones, pero muchas veces no los escuchamos en casa. Los chicos necesitan hablar, necesitan decir algo y necesitan adultos que los escuchemos», sostuvo.

Por ello, destacó también la importancia de que los adolescentes puedan contar con personas de confianza a quienes recurrir cuando atraviesan situaciones sensibles y que, ante circunstancias que los superen, puedan solicitar ayuda a un adulto.

«Nos vamos renovados»

Finalmente, Nardelli realizó un balance positivo de la jornada y destacó el intercambio generado con los estudiantes.

Contó que desde febrero participa de distintas capacitaciones impulsadas por un área de la universidad dedicada a la articulación con otros niveles educativos, en este caso mediante un trabajo conjunto con el municipio de Bella Vista.

«Cada vez que visitamos otros municipios y estamos con los estudiantes nos vamos renovados de energía e ideas. Son muy creativos y nos llevamos las pilas que los jóvenes nos dan para seguir cumpliendo con esta función», concluyó.