PAULINO RODRÍGUEZ: «EL GOBIERNO ENFRENTA SU PRIMERA GRAN DERROTA Y NO TIENE HOJA DE RUTA»

En una entrevista brindada al programa PUNTO DE VISTA, el periodista y analista político Paulino Rodríguez analizó los resultados de las recientes elecciones en la provincia de Buenos Aires, que representaron, según sus palabras, “la primera gran derrota del gobierno” de Javier Milei.

Rodríguez destacó que el oficialismo venía transitando con éxito una narrativa política funcional a sus objetivos, pero que el panorama cambió bruscamente: “Hasta acá venía con el beneplácito de un ecosistema que era funcional a lo que quería comunicar y una narrativa asertiva que venía funcionando. De golpe y porrazo apareció la condena a Cristina Kirchner, y no hay un kirchnerismo posible porque ella no puede asumir cargos públicos de por vida y Máximo no gana. Es la política contra alguien que creyó que la praxis política podía ser reemplazada por el éxito económico”.

«No hay peor cosa que enojarse con el resultado»

Rodríguez fue contundente al referirse al impacto de la derrota electoral: “No hay peor cosa que enojarse con un resultado. Lo que hay que hacer es procesarlo y asumirlo. Los gobiernos son frutos de la adversidad, porque siempre la política es opción ante dificultades”.

Según el analista, el resultado adverso en Buenos Aires debe leerse como un síntoma de algo más profundo: la falta de gestión política y la errática estrategia electoral. “La concatenación de hechos desde Libra hasta acá tiene que ver mucho con que la economía tocó techo en marzo. La falta de gestión política y la mala praxis en la construcción electoral fueron factores de este resultado”.

«El gobierno no se mueve un centímetro»

En relación al presente político del oficialismo, Rodríguez cuestionó la ausencia de respuestas concretas tras la derrota: “Es una contradicción que asumamos la derrota pero que la política actual no se mueva un centímetro. No queda claro si el propio Luis Caputo, sentado en una mesa política federal, abordará un sistema compensatorio a las provincias, o si seguirá rigiendo la ortodoxia fiscal que dominó la política económica en los últimos 20 meses”.

Y agregó: “Ahora viene lo más complejo: lo que no hizo y lo que debe hacer. No hay perspectiva de consolidación de una hoja de ruta. El kirchnerismo se sintetizaba en un apellido. Milei no parece tener más ‘mileismo’ fuera del suyo. En ese contexto, la desconfianza en todo aquello que no tenga el apellido Milei fue supina”.

Una gestión “que expulsa” y gobernadores con protagonismo

Otro eje central del análisis fue la dinámica interna del gobierno nacional y su relación con las provincias: “Es un gobierno que expulsa de manera aleatoria y colateral, no de forma decisiva. Se habla de relanzamiento del gobierno, pero con los mismos de siempre. La vicepresidenta también fue eyectada, al igual que los gobernadores”.

Rodríguez puso especial foco en el rol de los mandatarios provinciales, a quienes definió como actores centrales en el nuevo escenario: “Los gobernadores pagaron el costo del ajuste, pagaron las cuentas, muchos tienen superávit y encontraron una narrativa. Si vemos desde marzo hasta ahora, el gobierno perdió 20 de 22 pantallas legislativas y en eso fueron clave los gobernadores”.

Finalmente, resumió: “Hubo internismo explícito entre Javier, Karina y Caputo, política económica errática, escándalos, una relación tensa con la vicepresidenta. Todo eso explotó en las elecciones del pasado domingo”.