Peregrinación juvenil a Itatí: fe, solidaridad y esperanza en el camino

La comunidad católica se prepara para una nueva peregrinación juvenil a la Basílica de Itatí, una de las expresiones de fe más significativas del Nordeste argentino. En este marco, el padre Ariel Acuña destacó el sentido espiritual de la caminata y convocó a la comunidad a participar de las distintas actividades y colaborar con los peregrinos.

El miércoles se realizará una celebración de la Eucaristía a las 20:30, seguida de un espacio de espiritualidad destinado a profundizar el lema de la peregrinación y reflexionar sobre la necesidad de construir una sociedad más fraterna y solidaria.

“Queremos sanar esta sociedad que está herida por la falta de paz y por distintas cuestiones”, explicó el sacerdote, quien remarcó que el objetivo es que la experiencia de peregrinar no termine al llegar a la Basílica, sino que pueda trasladarse a la vida cotidiana.

En ese sentido, sostuvo que quien regresa de Itatí, luego de encontrarse con la Virgen, reconciliarse y sanar sus heridas, debe volver a su hogar, su trabajo y sus espacios habituales con una actitud de servicio hacia los demás.

Una expresión de fe del Nordeste

El padre Acuña consideró que la peregrinación constituye una expresión significativa de la fe de los jóvenes y de toda la comunidad del NEA. Para explicar su sentido, estableció una diferencia entre el turista y el peregrino.

“El turista busca y quiere ir a un lugar confortable, con seguridades. El peregrino, en cambio, expresa que es sostenido por la providencia de Dios”, señaló.

En ese camino, los peregrinos suelen avanzar llevando solamente lo esencial, acompañándose mutuamente y aceptando también la ayuda de quienes encuentran durante el recorrido.

Para el sacerdote, esta experiencia constituye además un mensaje para la sociedad actual: aprender a desprenderse de lo accesorio y reconocer aquello que verdaderamente resulta esencial. Al mismo tiempo, destacó la solidaridad que se genera entre quienes participan.

“El peregrino también es aquel que va ayudando a los demás y va dejándose ayudar”, expresó Acuña, y sostuvo que esta realidad permite recuperar la esperanza y pensar en una sociedad basada en la ayuda y la solidaridad.

La llegada a Itatí, un encuentro con la Madre

Uno de los momentos más significativos de la peregrinación es la llegada a la Basílica de Itatí. El padre Acuña comparó esa llegada con el regreso de un hijo a la casa de su madre.

“Es muy conmovedor llegar a la casa de la madre. Uno se siente recibido, acogido y escuchado”, explicó.

Desde esta perspectiva, señaló que la Virgen María representa para los peregrinos esa figura maternal que recibe a sus hijos y celebra su llegada. La peregrinación se convierte así en un encuentro de fe, pero también en una experiencia de comunidad y pertenencia.

El recorrido concluye con la celebración de la misa en la Basílica, de la que participan los obispos del NEA y sacerdotes de distintas comunidades de la región.

Convocatoria a colaborar

Además de la participación de los peregrinos, desde la organización se solicita la colaboración de la comunidad para acompañar el recorrido. Está previsto que un colectivo traslade a los peregrinos, mientras que distintos vehículos brindarán asistencia durante el camino con agua, frutas y golosinas.

Las donaciones podrán acercarse durante el jueves y viernes, además de la misa del miércoles y durante el domingo, en las distintas parroquias y comunidades.