La situación de la planta Alpargatas Nea Tex S.A. continúa siendo compleja y sin señales concretas de recuperación. Así lo expresó Roberto Vandecaveye, delegado de la Asociación Obrera Textil, durante una entrevista con ÑANDE CABLE, donde describió un panorama marcado por la incertidumbre, la pérdida de puestos de trabajo y la falta de respuestas tanto de la empresa como en materia salarial.
“Seguimos en el medio de la tormenta, no estamos fuera de esta situación. Es muy difícil. Se trata de sobrevivir y de cumplir con algunos pedidos para mantener la actividad en la planta, pero la situación no cambió para nada”, sostuvo.
El dirigente sindical señaló que, además de los retiros acordados anteriormente, numerosos trabajadores optaron por renunciar debido a la falta de perspectivas.
“Mucha gente se fue por la desesperanza que tenía. No veía ningún tipo de expectativa para el futuro y decidió buscar otro rumbo”, explicó.
Según precisó, al comenzar el año la fábrica contaba con unos 400 empleados, mientras que actualmente la planta mantiene “300 y pico” de trabajadores, lo que refleja una significativa reducción de personal.
Sin diálogo con los empresarios y salarios congelados
Vandecaveye manifestó que la organización sindical mantiene predisposición al diálogo, pero aseguró que no existe una respuesta por parte del sector empresarial.
“Para que haya diálogo tienen que estar las dos partes presentes. Nuestra organización está predispuesta, pero de parte de los empresarios hay cero diálogo, ninguna posibilidad de acuerdo”, afirmó.
En ese contexto, lamentó que ni siquiera se hayan aplicado las actualizaciones salariales acordadas en las últimas negociaciones paritarias.
“Pensábamos que por lo menos iba a haber un uno por ciento de aumento mensual, pero no hubo nada. Tenemos el mismo sueldo de hace seis meses, sin ningún tipo de ajuste. Cero aumento”, indicó.
El referente gremial advirtió que los ingresos de los trabajadores se encuentran por debajo de los indicadores económicos actuales y señaló que la pérdida del poder adquisitivo se profundiza en un contexto de apertura de importaciones y retracción de la producción nacional.
Preocupación por la obra social
Otro de los puntos que genera inquietud entre los trabajadores es la situación de la cobertura médica.
“Es un desastre. Hay médicos que no quieren atender porque existen atrasos en los pagos. Muchas veces las empresas les descuentan los aportes a los compañeros, pero esos fondos no llegan a destino. Se quedan con los aportes de los obreros”, denunció.
Reclamos sin respuestas
Finalmente, Vandecaveye señaló que continúan las gestiones y presentaciones ante las autoridades nacionales, aunque hasta el momento no han obtenido respuestas favorables.
“A nivel nacional hay reclamos permanentes, pero la realidad es que no hay respuestas de ninguna manera”, expresó.