Un mercado distorsionado por la intervención estatal, sometido a su vez por un shock externo en medio de la crisis política del gobierno nacional, da como resultado un desabastecimiento de combustible y en consecuencia… El aumento de los precios. “El gas está en lo incierto. Hasta el día de hoy, la empresa no nos dio la novedad del precio al que llegará. Tuvimos aumento, el mes pasado de $50 y este mes de $50. El gas de 10 kg a domicilio cuesta $800, el de 15 kg a $1100. El cilindro es algo que por ahí no se regula, sube y baja debido al butano. Nosotros trabajamos hasta las 23:00 horas de corrido y llevamos la garrafa a domicilio”, comentó el comerciante Daniel Monteros, a PRIMERA MAÑANA.
El aumento de la garrafa de gas, también produce una consecuencia directa en los negocios de comidas rápidas que deben distribuir el costo en sus productos. “Yo trabajo con 10 casas de comida y cada vez que se le incrementa a ellos, es como una sorpresa y ellos también deben incrementar. Si bien el gas es lo que sube en menor porcentaje, en la casa de comidas, sube todo. Hay quejas, pero igualmente tenemos que seguir trabajando. Por ahí a las casas de comida se le hace precio para que todos sigamos trabajando”, dijo.
Por otro lado, se refirió al abastecimiento que regularmente tiene su emprendimiento. “Realmente nosotros no compramos el gas de planta, esto ya viene y somos revendedores. Ya viene con un sobreprecio y en realidad soy un microemprendedor. Yo no soy un empresario, quizás ellos si puedan conseguir precio y comprar en mayor cantidad. Hasta el día de hoy, estamos teniendo un abastecimiento de dos viajes por semana. Tengo que seguir trabajando y por eso debo sostener el emprendimiento”, resaltó Monteros.