En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, profesionales del Municipio de Bella Vista iniciaron un ciclo de charlas destinadas a estudiantes secundarios. La primera jornada se realizó en la Escuela Técnica y continuará este viernes 4 de septiembre en la Escuela Secundaria del barrio Norte. El objetivo es brindar herramientas, promover la escucha y detectar señales de alerta entre los jóvenes.
En el marco de las actividades por el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Municipio de Bella Vista comenzó un ciclo de encuentros destinados a estudiantes de escuelas secundarias para abordar una problemática que requiere prevención, acompañamiento y escucha.
La primera jornada se llevó adelante en la Escuela Técnica, con la participación de la licenciada en Psicología Mariana Comes, la doctora Mariana Amarilla, y las profesionales Malena Luxen y Roxana Vallejos. La propuesta busca acercar información y herramientas a los adolescentes para que puedan reconocer situaciones de sufrimiento y sepan dónde y con quién pedir ayuda.
Mariana Comes explicó que el objetivo principal de estas actividades es trabajar desde la prevención, especialmente durante la adolescencia, una etapa atravesada por importantes cambios personales y sociales.
“Hay que hacer prevención. Es muy importante, principalmente en las edades más chicas”, sostuvo la psicóloga, quien remarcó la necesidad de brindar información certera para que los jóvenes puedan desenvolverse ante situaciones complejas dentro de sus grupos de pares, sus familias y otros ámbitos de pertenencia.
Escuchar, hablar y acompañar
Durante la charla se hizo especial hincapié en que la prevención no depende exclusivamente de profesionales especializados. Amigos, compañeros, familiares, docentes y preceptores también pueden cumplir un papel fundamental cuando detectan que una persona está atravesando un momento de sufrimiento.
La doctora Mariana Amarilla remarcó que uno de los principales mensajes que se busca transmitir a los estudiantes es que nadie tiene que atravesar una situación difícil en soledad.
“Escuchar, hablar y acompañar es lo más importante. Eso sí ayuda a salvar vidas”, afirmó.
En ese sentido, las profesionales explicaron que no es necesario ser psicólogo o médico para acompañar a alguien que necesita ayuda. Muchas veces, simplemente sentarse junto a esa persona, escucharla sin juzgarla y tomar en serio lo que expresa puede constituir un primer paso fundamental para que pueda acceder a asistencia.
También señalaron que cuando un adolescente realiza una pregunta relacionada con este tipo de situaciones, es importante responder con información precisa y responsable, evitando minimizar sus inquietudes.
El aislamiento, las redes y las apuestas online
Durante el encuentro también se abordaron algunos de los factores de riesgo que pueden atravesar actualmente a los adolescentes.
Las profesionales hicieron referencia al uso prolongado de teléfonos celulares, el aislamiento dentro de las habitaciones, las interacciones virtuales durante la madrugada y las apuestas online, entre otras situaciones que pueden afectar el bienestar emocional de los jóvenes.
Amarilla señaló que estos factores deben analizarse dentro de un contexto multicausal y que no existe una única explicación para las situaciones de crisis.
En el ámbito familiar, recomendó prestar atención a los cambios de comportamiento y mantener abiertos los canales de comunicación.
“Si ellos están encerrados durante mucho tiempo es normal que un adolescente esté con el celular, pero también brindarle apoyo, preguntarle, escucharle, acompañar, no dejarle solo”, explicó.
La profesional marcó además una diferencia importante respecto del uso de los dispositivos: aunque actualmente sea habitual que los adolescentes pasen muchas horas con el teléfono, “no debería ser normal” que esa situación implique aislamiento permanente o ausencia de vínculos presenciales.
La escuela como espacio de contención
Otro de los ejes de la jornada fue el rol de las instituciones educativas como espacios donde los adolescentes pueden encontrar adultos de confianza.
Las profesionales señalaron que, si un joven no logra hablar de lo que le ocurre dentro de su hogar, puede recurrir a un docente, preceptor u otra persona de confianza dentro de la escuela.
“La escuela es el segundo hogar”, sostuvo Amarilla, al destacar que las instituciones educativas cuentan con herramientas para acompañar y derivar situaciones que requieran una intervención profesional.
El objetivo de las charlas no es convertir a los estudiantes en especialistas, sino brindarles herramientas para reconocer señales de alerta, pedir ayuda y acompañar responsablemente a alguien que atraviesa una situación de sufrimiento.
El ciclo continuará en otras escuelas
El programa de prevención continuará recorriendo establecimientos educativos de Bella Vista.
La próxima charla está prevista para el viernes 4 de septiembre en la Escuela Secundaria del barrio Norte, mientras que la intención del Municipio es extender posteriormente la propuesta a otras instituciones de nivel secundario.
Las actividades están coordinadas desde el Departamento de Niñez, Adolescencia y Familia y cuentan con la participación de profesionales vinculados también al área de Mujer y Género.
Desde el Municipio remarcaron que tanto adolescentes como familias pueden acercarse para realizar consultas o solicitar orientación en las oficinas ubicadas en Salta 1213.