El presidente del Consejo Regional del INTA Corrientes, Oscar Barbera, brindó precisiones sobre el proceso de reestructuración que atraviesa el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a partir de los cambios que impulsa el Gobierno Nacional en su estructura directiva y administrativa.
«Ahora será un consejo directivo representado por cuatro miembros: el presidente del INTA y tres miembros que designará el Poder Ejecutivo Nacional. Quieren crear un INTA nuevo, con una estructura que todavía no se sabe cómo quedará», explicó Barbera, aunque aclaró que hasta que no se defina la nueva organización, el instituto continuará funcionando de la misma manera.
El titular regional destacó la importancia de preservar el carácter técnico y científico del organismo: “Lo sustantivo del INTA tiene que quedar intacto”, afirmó. En relación con la situación del personal, llevó tranquilidad al señalar que no se prevé una reducción de personal: “Nos dijeron que no tienen pensado hacer una reducción. Lo que sí, abrirán una nueva instancia de retiro voluntario”.
Respecto al régimen laboral, Barbera comentó que las autoridades nacionales no contemplan volver a incorporar la figura de planta permanente: “Para ellos, todos son personal del INTA dentro del convenio colectivo de trabajo”, explicó, lo que supone un cambio en la concepción tradicional de estabilidad laboral en el organismo.
Tierras del INTA: Corrientes fuera de riesgo
Consultado sobre las posibles ventas de tierras pertenecientes al INTA, el presidente del Consejo Regional aclaró que podrían incorporarse algunos inmuebles a la cartera de previsión de ventas, aunque aclaró que mientras estén siendo utilizadas para investigación, no habría riesgo de ser enajenadas.
En el caso particular de la provincia de Corrientes, Barbera fue contundente: “No hay peligro con la venta de tierras en Corrientes”, lo que representa un alivio para los equipos técnicos y las comunidades rurales que dependen de esas instalaciones para el desarrollo de sus actividades productivas y científicas.
Un proceso en desarrollo
La reestructuración del INTA forma parte de un conjunto de reformas que impulsa el Gobierno Nacional sobre distintos organismos del Estado. Aunque todavía no se conocen los detalles finales de la nueva estructura, desde el Consejo Regional Corrientes remarcan la necesidad de resguardar el rol estratégico del instituto en el desarrollo agropecuario del país.
“Las fuentes laborales están aseguradas”, insistió Barbera, al tiempo que pidió cautela hasta que se conozca la nueva reglamentación y composición interna. Mientras tanto, las actividades técnicas, de investigación y extensión continuarán con normalidad en la provincia.