Los propietarios de una agencia de quiniela ubicada en la esquina de Chacabuco y Federación, Gabriela Barrios y Alejandro Sandoval, denunciaron un nuevo robo en su comercio, donde desconocidos forzaron la puerta de ingreso, provocaron daños y sustrajeron perfumes y otros artículos que tenían a la venta. En diálogo con RADIO BELLA VISTA, los damnificados explicaron que se trata del segundo robo consumado que sufren en el local, aunque anteriormente también registraron otros dos intentos de ingreso. Además, señalaron que las cámaras de seguridad captaron imágenes de tres personas que podrían estar vinculadas con el hecho.
Barrios relató que el comercio funciona como agencia de quiniela y que, con el objetivo de incrementar los ingresos familiares, habían incorporado la venta de perfumes, cremas, medias y otros productos. Sin embargo, los reiterados episodios de inseguridad comenzaron a afectar el desarrollo de la actividad.
“No es la primera vez, es la segunda que entran. Esta vez se llevaron solamente perfumes y otras cosas, porque ya no guardamos plata acá. La primera vez sí se llevaron dinero, destruyeron todo y también robaron perfumes”, explicó.
La comerciante señaló que, a diferencia del primer episodio, en esta oportunidad cuentan con registros de las cámaras de seguridad y con posibles testigos que podrían aportar información a la investigación.
“En el primer robo no había testigos y los que podían haber visto algo no querían hablar. Esta vez sí hubo testigos, pero todavía no tenemos confirmación de nada. Hay una filmación y está todo en manos de la Justicia. Vamos a ver cómo procede”, manifestó.
Según relató, durante la madrugada recibieron una notificación de la aplicación de vigilancia que advertía sobre la detección de personas en el comercio. Posteriormente, advirtieron que el sistema había dejado de transmitir imágenes.
“Antes de las cuatro de la mañana nos dimos cuenta de que la cámara no funcionaba. La aplicación había enviado una alerta de persona detectada y, en el último registro, aparecían tres rostros entrando por la puerta”, detalló.
Ante esa situación, Sandoval se dirigió al local para comprobar qué había ocurrido. Los propietarios también intentaron comunicarse con la Policía, aunque aseguraron que tuvieron dificultades para establecer contacto con la Comisaría Segunda, dependencia correspondiente a esa jurisdicción.
“No nos pudimos comunicar con la Policía a través del teléfono que nos habían dado. Tuve que llamar a un policía conocido para que él pudiera comunicarse con la Comisaría Segunda”, relató Barrios.
Al llegar al comercio, encontraron la puerta de acceso dañada, con cerraduras y candados forzados. Debido a que necesitaban continuar trabajando y asegurar el establecimiento, tuvieron que realizar reparaciones durante esa misma jornada.
“Tuvimos que restaurar la puerta ese mismo día para poder seguir funcionando y también por seguridad. Estaba todo roto, incluso los candados”, explicó la propietaria.
En cuanto a los elementos sustraídos, Barrios estimó que se llevaron entre 24 y 25 perfumes, principalmente de la marca Natura, además de productos Avon, cremas y otros artículos que estaban destinados a la venta.
“Llevaron aproximadamente 24 o 25 perfumes, la mayoría Natura, entre ellos Kaiak, además de algunos Avon, otros productos y cremas. Eligieron los perfumes más lindos”, señaló.
La comerciante explicó que, al revisar las imágenes y observar cómo había quedado el local, advirtieron que quienes ingresaron aparentemente buscaban dinero en efectivo.
Según indicó, encontraron abiertas las tapas de las máquinas utilizadas para la actividad de quiniela, además de cajones y otros espacios donde podrían haber supuesto que se guardaba la recaudación.
“Abrieron todo para buscar plata. Revisaron las máquinas y la caja. Como no encontraron dinero, se llevaron los perfumes”, sostuvo.
Barrios aclaró que, después del primer robo, habían decidido no dejar efectivo en el establecimiento durante la noche, precisamente para reducir las pérdidas ante posibles nuevos ingresos.
Además de los perfumes, los damnificados denunciaron la sustracción de una pava eléctrica, termos, una caja con pertenencias personales y hasta el control remoto del aire acondicionado.
“Se llevaron la pava eléctrica, termos, una cajita donde teníamos cosas nuestras y el control remoto del aire. Son cosas que uno se pregunta para qué se las llevan”, expresó.
La propietaria también manifestó su preocupación por la posibilidad de que los productos robados sean ofrecidos a la venta. En ese sentido, explicó que muchos de los perfumes fueron sustraídos sin sus respectivos envases.
“La mayoría de las cajitas quedaron acá. Se llevaron los perfumes sin caja. Una consultora de Natura o Avon normalmente te entrega los productos con su presentación correspondiente”, comentó.
Por ese motivo, pidió a los vecinos que estén atentos ante posibles ofrecimientos de mercadería de procedencia dudosa, aunque reconoció que se trata de productos comercializados habitualmente por numerosas personas.
Otro de los episodios que llamó la atención de los propietarios ocurrió después de que descubrieran el robo, cuando Barrios se encontraba realizando la denuncia.
Según relató, su madre y el esposo de esta permanecieron en el comercio para resguardar el lugar, debido a que la puerta todavía no contaba con las condiciones necesarias de seguridad.
Mientras se encontraban allí, habrían observado nuevamente a tres personas acercándose al establecimiento.
“Mi mamá se quedó con su marido para cuidar el local mientras nosotros íbamos a hacer la denuncia. En un momento vieron que venían los tres nuevamente y después se fueron hacia el sur”, relató Barrios.
Los comerciantes interpretaron esa situación como un posible intento de regresar al negocio, aunque no cuentan con una confirmación oficial sobre la identidad de las personas observadas ni su vinculación con el robo.
Por su parte, Alejandro Sandoval expresó su malestar por los reiterados hechos y cuestionó las dificultades que, según su experiencia, existen para obtener una respuesta policial inmediata.
“Indigna mucho. Como ciudadanos nos sentimos desprotegidos. A veces llamás a la Policía y no tenés un número fijo para comunicarte. Yo fui hasta la comisaría y me dijeron que no tenían patrulla, que no tenían cómo moverse”, manifestó.
Sandoval señaló que la situación genera preocupación entre quienes trabajan diariamente para sostener sus emprendimientos y que, además de las pérdidas económicas, deben afrontar los gastos necesarios para reparar los daños.
“Nosotros pagamos nuestros impuestos, estamos al día y tenemos todo en regla. Uno hace un sacrificio de mucho tiempo para tener sus cosas y vienen, te las llevan como si nada y después las venden por dos pesos. Eso indigna”, expresó.
El comerciante también reclamó avances en la investigación judicial y señaló que mantiene contacto con personal policial para conocer el estado de las actuaciones.
“Quiero que el fiscal se mueva, que se haga algo. Yo llamo todos los días a la Policía y me dicen que está todo en proceso, que el fiscal tiene que evaluar”, afirmó.
En ese sentido, manifestó sus dudas sobre la posibilidad de recuperar los artículos sustraídos y pidió mayores medidas de seguridad, especialmente en el sector sur de Bella Vista.
“Creo que las cosas ya no se van a recuperar, pero por lo menos queremos que haya más seguridad en la ciudad, sobre todo en la zona sur”, sostuvo.
Sandoval explicó que llevan aproximadamente seis años desarrollando su actividad comercial en ese sector. Inicialmente funcionaban a media cuadra de la ubicación actual y posteriormente se trasladaron al local de la esquina de Chacabuco y Federación.
Según señaló, aunque durante el día el barrio puede parecer tranquilo, los episodios ocurridos durante la madrugada modificaron su percepción sobre la seguridad del lugar.
“Estamos hace cinco o seis años en esta zona. Antes estábamos a media cuadra y después alquilamos acá, en la esquina. Parece una zona tranquila, pero a la madrugada es como si fuera una ciudad de nadie”, expresó.
Los propietarios también reconstruyeron la secuencia de los hechos anteriores y explicaron que, en total, contabilizan cuatro episodios entre robos e intentos de ingreso.
Sandoval recordó que en la primera oportunidad los delincuentes consiguieron entrar y sustrajeron dinero en efectivo. Posteriormente, en otras dos ocasiones, encontraron cerraduras y candados forzados, aunque los responsables no lograron acceder al interior.
“La primera vez se llevaron efectivo. La segunda forzaron los candados y la cerradura, pero no pudieron abrir. La tercera tampoco pudieron entrar y en esta cuarta oportunidad sí lo lograron”, detalló.
El comerciante consideró que, por los daños provocados en esta ocasión, quienes ingresaron pudieron haber utilizado una herramienta de fuerza para romper los elementos de seguridad.
“Esta vez habrán venido con una barreta bastante grande, porque reventaron los candados y la cerradura”, señaló, aunque aclaró que se trata de su interpretación de lo ocurrido.
La reiteración de estos hechos llevó a la familia a replantearse la continuidad del emprendimiento y, especialmente, la venta de artículos adicionales a la actividad de quiniela.
Sandoval confirmó que su pareja decidió retirar del establecimiento gran parte de los productos del polirrubro para evitar nuevas pérdidas.
“Todo lo que es la parte de polirrubro, Gabriela prácticamente ya lo llevó a nuestra casa. Vamos a sacar esas cosas y no vamos a anexar más productos a la agencia”, explicó.
Incluso, reconoció que están evaluando hasta cuándo podrán continuar con el comercio, debido al desgaste económico y emocional que les generan los reiterados robos.
“No sé si llegaríamos a fin de año. La verdad es que indigna y sentimos que vamos para atrás. Cuando uno quiere progresar y le arrebatan las cosas de esta manera, se hace muy difícil”, manifestó.
Finalmente, los damnificados reiteraron su pedido de avances en la investigación y de mayor presencia policial en el sector. Las imágenes de seguridad y los testimonios mencionados por los propietarios quedaron, según indicaron, a disposición de las autoridades intervinientes.