«SOLO SE VACUNÓ EL 5 % DE LA POBLACIÓN MUNDIAL»

Así lo expresó el investigador del CONICET, Guillermo Docena, quien habló en LA MAÑANA DE LA RADIO sobre la velocidad de vacunación en Argentina y el desarrollo de una nueva en el país. Además opinó sobre el movimiento antivacunas y sus fundamentos en contra. «Si bien había mucha expectativa porque es la única herramienta que nos iba a sacar de la crisis. Ahora ya son más de 100 países en vacunación y la demanda es enorme. Esto ya lo veníamos venir: problemas de logística y distribución. Lo importante es que se empezó a vacunar y tenemos tres vacunas distintas», dijo.

El investigador dijo que la vacuna rusa Sputnik V es más eficaz e inteligente. «La Sputnik V, profesionalmente, es la más eficaz. Es la vacuna más eficiente porque pudo combinar dos vectores», sostuvo el investigador.

Así mismo, remarcó la paradoja de inoculación y contagios en el país. «Si hay una buena vacuna y poca gente la recibe no tiene sentido. Sabemos que no existe la inmunidad de rebaño. Por más que toda la población se infecte, no queda protegida; entonces hay que recurrir a la vacunación. En el mundo solo se vacunó el 5%. El primer objetivo se debe vacunar a estos dos primeros grupos más importantes», explicó, haciendo alusión al lento plan de vacunacióm y a las falencias imprevistas de parte de los proveedores.

Por otro lado, Docena anticipó que se está trabajando en el desarrollo de una nueva vacuna en Argentina y el paulatino proceso que requiere. «Es importante tener varias vacunas, porque algunas pueden proteger y otras no, según se estudie particularmente a cada una. Hay varios proyectos, el nuestro es uno más. Estamos todos los proyectos en fase preclínica; es decir que estamos viendo si protege. En nuestro caso, nos llevará todo este año la fase preclínica. Uno estudia una vacuna y no puede decir que ya la tiene, porque se investiga», indicó.

Además, dio su opinión sobre el movimiento antivacunas y sus diferentes puntos de vista con respecto a la acción de las dosis. «Los antivacunas siempre existieron y hay muchos motivos por lo que existen. Muchos de ellos no tienen fundamentos científicos. Las vacunas funcionan y lo estamos viendo con el coronavirus. Han surgido otros antivacunas, pero tienen que ver con cuestiones políticas o personales», opinó.