TRAS 40 AÑOS EN LA ENSEÑANZA DE DIBUJO Y PINTURA, SE RETIRA PATRICIA AYERBE

Entre pinceles y lápices, fueron 40 años los que pasaron volando sobre lienzos y hojas. Blocks o carpetas vacías pero que desde siempre albergaron alguna que otra idea que terminaba de ser producida por manos de artista, chica o grande. Así, en lo más alto, la profesora de Dibujo y Pintura, Patricia Ayerbe decidió terminar con su vasta trayectoria en la enseñanza. «Llegué a los 70 y pico de alumnos, buscar las fotos y ver a niños y después a adultos, después pensar en retirarme fue duro. Lo pensé mucho. Me jubilé el año pasado. Para enseñar a los chicos, te tiene que gustar el trato. No es que perdí la paciencia, sino que culminé mi etapa. Pintaré hasta el día que me muera, seguiré con los cuadros a pedido pero no dando clases porque demanda mucho tiempo. Me cambio de rubro y dejo la enseñanza», comentó al móvil de exteriores de LA MAÑANA DE VERANO.

La docente y tallerista, contó que comenzó su camino a los 24 años en Mercedes y desde ahí no paró de sumar adeptos que crecieron entre sus espacios que además de aprender, les servía como «cable a tierra», según manifestó. «Comencé en Mercedes a los 24 años, fue mi primer taller, llenísimo. Cuando le toca el paso a mi marido a Olavarría, me fui ahí, después me fui a Tucumán, y desde ahí vine para acá. Yo soy de Monte Caseros y la parte cultural, la he cumplido con Bella Vista. Estuve de jurado en los Juegos Evita, expuse en la Feria del Libro, pinté la calle Flores del Alma con mis alumnos, así que tuve muchas participaciones y me involucré mucho con lo cultural», dijo.

Ayerbe, siempre sostuvo la idea de que la técnica que se trae del hogar, se debe pulir, puesto que ahí están escondidos los más grandes talentos. «Hay una técnica que se debe aprender, ese es el toque que les doy porque la mano para dibujar o pintar ya la traen. Quiero agradecer a todos los alumnos, los padres, las señoras. Terminó mi tiempo, ahora hay muchos artistas nuevos; hay que dejar el paso a los que se inician», se despidió quien fuera reconocida por muchos años por sus intrínsecas obras expuestas en la oficina de Ñande Cable.