La fuerte tormenta de granizo que afectó a Bella Vista dejó importantes pérdidas en la producción hortícola y daños en viviendas, invernaderos y espacios públicos. Tras recorrer las zonas más comprometidas, el secretario de Producción del municipio, Martín Gómez, junto al ingeniero agrónomo Alcides Aguirre, brindaron un panorama de la situación y alertaron sobre la necesidad de prepararse para un período marcado por el fenómeno climático de El Niño.
Daños concentrados en la zona sur
Gómez explicó que, apenas finalizado el temporal, comenzaron los relevamientos en distintos sectores de la ciudad y de la zona rural para evaluar el impacto sobre los productores.
«Recorrimos la zona urbana, los sectores periurbanos y los establecimientos hortícolas. En algunas áreas no hubo daños en los invernaderos, pero en la zona sur encontramos productores con pérdidas totales en sus coberturas plásticas y en los cultivos», señaló.
Según detalló, las mayores consecuencias se registraron en las inmediaciones del barrio San Juan y en sectores cercanos a la costa del río Paraná, donde el granizo destruyó por completo plantaciones de zapallito, tomate y otras hortalizas cultivadas a campo.
«Un productor nos comentó que no recuerda haber visto una granizada de estas características desde hace aproximadamente veinte años», indicó.
Granizo de gran tamaño y daños generalizados
El funcionario explicó que el fenómeno se desarrolló durante apenas algunos minutos, pero con una intensidad poco habitual.
«Estas tormentas suelen ser muy localizadas. En este caso se dieron las condiciones de bajas temperaturas y elevada humedad que permitieron la formación de piedras de granizo de entre cinco y siete centímetros de diámetro», explicó.
Además de los perjuicios en la producción, también se registraron daños en viviendas, vehículos y estructuras cubiertas con plástico.
Entre los espacios afectados se encuentra el vivero municipal.
«Los tres módulos del vivero y un galpón que estaban prácticamente nuevos quedaron completamente perforados. Hoy el techo parece un colador y ya estamos evaluando cómo vamos a repararlo», comentó Gómez.
En cuanto a las precipitaciones, aclaró que la lluvia acumulada fue relativamente escasa, con registros que oscilaron entre los 4 y 10 milímetros según la zona, por lo que el principal factor destructivo fue el granizo.
También confirmó daños sobre el arbolado urbano.
«El follaje prácticamente desapareció en muchos sectores. Por suerte estamos en invierno y con la llegada de la primavera los árboles podrán recuperarse», sostuvo.
El Niño, un escenario que obliga a prepararse
Por su parte, el ingeniero agrónomo Alcides Aguirre explicó que los pronósticos indican el desarrollo de un episodio de El Niño, caracterizado por un aumento significativo de las precipitaciones.
«Los especialistas hablan de un fenómeno El Niño de gran intensidad, con lluvias importantes. Todo esto forma parte de los cambios climáticos que venimos observando tanto a nivel mundial como en nuestra región», señaló.
Frente a este escenario, destacó la importancia de anticiparse mediante planificación y capacitación.
Jornada técnica para productores
En ese marco, el Consejo Profesional de Ingeniería Agronómica de la Costa del Río Santa Lucía organizará una charla técnica destinada a brindar herramientas para afrontar este nuevo contexto climático.
La actividad estará dirigida a productores, profesionales, técnicos y público en general interesado en conocer cómo el exceso de lluvias puede afectar los distintos sistemas productivos.
«El objetivo es que cada productor pueda evaluar cómo responder ante un escenario de mayores precipitaciones, ya sea en la horticultura, la citricultura, la forestación o la ganadería, y contar con información que le permita tomar mejores decisiones», explicó Aguirre.