Alejandrina y Rolando tienen 84 y 88 años respectivamente, tras enviudar decidieron rehacer sus vidas y volver a confiar en el amor. “Nos conocemos hace muchos años, desde que éramos estudiantes. Nos conocíamos sin tratar o conversar, solo de vista. Después de adultos, con nuestras familias, conocí a ella y a su familia. Ellos con su negocio y yo con el mío”, contó Rolando quien un día – según contó en LA MAÑANA DE LA RADIO – iba apurado al Banco a realizar un depósito y Alejandrina lo llamó para tomar un mate. Desde ahí, una historia de amor nació incondicionalmente.
La pareja, que todavía no estableció una fecha concreta para su boda, contó que se conocieron desde jóvenes pero que cada uno hizo su vida. “Los dos éramos casados y luego quedamos viudos. Dios nos puso en el camino”, dijeron.
Así también dieron detalles de la opinión de sus hijos frente a la relación, alegando que tienen un alto grado de aceptación y que incluso quisieron adelantar el evento. “Todos nuestros hijos están contentos y de nuestro lado. Es una bendición muy especial. Quería esperar un tiempo más pero decidí hacerlo en la primavera porque en estas fechas mucha gente está sola y les digo que no deben perder la esperanza”, comentó Alejandrina.
Como mensaje esperanzador, la pareja resaltó la importancia de tener a alguien que realmente acompañe y transmita amor a través de la mirada. “Es algo que surgió, nosotros no lo buscamos. Dios nos hizo este regalo porque nos llevamos muy bien. Pensamos la fecha, pero todo está en programa; habría que ver el lugar en el que lo realizaremos. Me da tanta ternura su mirada porque él me hace tan feliz; jamás tuvimos un desacuerdo, este hombre es algo maravilloso y el compañero ideal”, sostuvo la enamorada.
En tiempos de pandemia, historias como esta llenan de esperanza y sobre todo en la posibilidad de seguir creyendo que cada cosa tiene su tiempo, sin embargo, el amor evidentemente no tiene edad.