Este 7 y 8 de noviembre, la ciudad de Corrientes recibirá a los integrantes del Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza, quienes evaluarán las graves denuncias ambientales y sociales derivadas del modelo de monocultivo forestal en la provincia. La visita incluye una audiencia pública el 8 de noviembre en el Espacio Mariño, donde se presentarán testimonios y especialistas que expondrán las consecuencias del modelo productivo actual.
El abogado ambientalista Enrique Viale, en diálogo con RADIO BELLA VISTA , señaló que el tribunal actúa ante la denuncia de la organización correntina Defensores del Pastizal: “Hace poco se recibió una denuncia sobre el monocultivo forestal como actividad altamente impactante en la naturaleza, la cultura y la sociedad. El Tribunal realiza primero un recorrido de los territorios afectados para conocer la situación”, explicó. Viale destacó la situación crítica en Corrientes, donde los bosques implantados han desplazado a los nativos, generando un deterioro ecológico significativo.
La audiencia pública del día 8, programada para las 14:30 horas, recibirá denuncias de vecinos y aportes de expertos. Luego de las exposiciones, los jueces del tribunal presentarán un veredicto preliminar, con miras a emitir una sentencia definitiva. “Corrientes tiene más bosques implantados que nativos, y este modelo no ha generado mejoras sociales significativas; por el contrario, producen altos niveles de precariedad laboral y desplaza a las comunidades locales”, enfatizó Viale.
El tribunal está compuesto por reconocidos defensores ambientales y derechos humanos: Alberto Acosta (presidente y economista, Ecuador), Yuvelis Morales (lideresa socioambiental, Colombia), Enrique Viale (abogado ambientalista, Argentina), Jacqueline Arriagada (campesina y activista, Chile), Maximiliano Mendieta (abogado de derechos humanos, Paraguay) y Natalia Greene (secretaria del Tribunal, Ecuador). La bióloga Renata Nicora Chequin, de Defensores del Pastizal, será la fiscal de la Tierra.
El caso de Corrientes suma al trabajo global del tribunal, que desde 2014 analiza modelos productivos que violan los derechos de la naturaleza. Según Viale, la plantación de pinos y eucaliptos ha transformado el paisaje y afectada la vida de quienes dependen de los ecosistemas nativos: «Las denuncias abarcan desde los daños ecológicos hasta la desestabilización social que implica este modelo de producción”. El Tribunal busca evidenciar cómo el monocultivo no solo impacta en el ambiente, sino también en las comunidades, un debate clave en la defensa de los derechos de la naturaleza.