Hace 14 años la correntina Carolina Marello, contó que su ginecólogo de confianza, Gerardo Dahse, la había abusado sexualmente, pero nadie la creyó. Luego de un intento de suicidio a los 19 años, la joven quedó internada y fue ahí cuando su madre pudo dar cuenta a raíz de un examen médico que fue abusada. Inmediatamente, la policía tomó riendas en el asunto y realizó una denuncia de oficio. «Soy una más de las tantas mujeres. La semana pasada tuve la mala suerte de cruzarme con este médico. A raíz de la denuncia, dos mujeres se animaron a contar lo que vivieron con él. Yo hoy tengo 33 años, cuando me pasó tenía 19 años. Como dije en varias oportunidades, yo fui la primera denunciante hace 14 años y él era mi ginecólogo como la mayoría de estas chicas. Era de confianza y tuve la mala suerte de asistir sin mi mamá, porque siempre me acompañaba ya que también era su ginecólogo. A raíz de esto, yo intenté suicidarme cortándome las venas al día siguiente y se hizo público. La policía inició por oficio esta demanda», contó la denunciante en HACETE CARGO.
Hace unos días, la joven se cruzó con el presunto abusador y lo increpó en pleno centro de la ciudad de Corrientes. «Yo fui la primera denunciante de manera legal pero esto salió a la luz el año pasado cuando una chica hace una denuncia pública en redes sociales. Luego de eso, fue la demanda legal. En el inconsciente uno siempre tiene el pensamiento de decir «yo no fui la única», por eso esto inició el año pasado. Esto le conté a mi novio en ese entonces y no me creyó, yo estaba dopada para esto y por eso pensaba que estaba divagando. Le conté a una amiga y tampoco me creyó», comentó sobre la difícil situación que atravesó y que después de mucho tiempo pudo analizar que «no fue la única», ya que las denuncias se acumularon a finales de 2021, donde el caso se hizo viralmente conocido.
Ante el escrache, en el video se alcanza a escuchar que el ginecólogo Gerardo Dahse la insultó diciéndole “estás incog…”. El video fue grabado cuando ambos circulaban en la intersección de las calles La Rioja y San Martín en pleno centro capitalino. «Se le dio aviso a mi mamá porque no podían tocarme sin su consentimiento ya que en ese entonces éramos menores hasta los 21 años. Mi mamá se enteró de la peor manera, por la boca de otras personas. En mi caso, fue algo con lo que yo aprendí a vivir y toda mi vida cargué esto así como las cicatrices que tengo en mi muñeca. Para mí fue fortísimo conocer que no fui la única. Me preguntaban ¿Por qué antes no reaccioné así como en el video? Y mi respuesta siempre es que fui reaccionando de diferentes maneras a lo largo de estos años», resaltó.
Actualmente, el caso es investigado por la justicia correntina y tiene la caratula de “abuso sexual gravemente ultrajante”, pero Carolina aún teme salir aunque trata de sobrellevar una vida normal y procurando además, llevar un embarazo en curso tranquilo.»Me he orinado en la calle, jamás tuve el coraje de gritarle, no me podía mover pero si tenía bronca. Esta vez fue diferente pero con la misma rabia e impotencia. ¿Si me hubiesen escuchado cuántas víctimas nos hubiéramos evitado? Él es auditor de la obra social IOSCOR, tiene un cargo apremiado, es doblemente indignante porque no solo lo separan de la profesión sino que tiene un cargo público. Esto es un día a día, no es fácil para mí. El resto de las chicas evitan ir a las clínicas donde atiende o pasar por su consultorio, él tendría que cuidarse por dónde anda, no yo. Trato de levantar la cabeza, es algo que no se supera; uno lo lleva de por vida en las emociones», señaló Marello.