Siete sorbos, tres tragos, uno largo, un vaso entero, y siempre en ayunas. De cualquiera de estos modos, se cree que cumplir con este ritual atrae la salud, la suerte y aleja la envidia y los maleficios. Esta tradición proviene de los pueblos originarios de América, que reconocían en la ruda múltiples propiedades medicinales contra parásitos y malestares gastrointestinales, además de su uso para calmar el ardor y la irritación de picaduras de bichos y alimañas. En Bella Vista, el equipo de cultura preparó botellas llenas de este brebaje para compartir con la ciudadanía. El director de la cartera, Gabriel Mazzoleni, habló con el móvil de exteriores de PRIMERA MAÑANA. «Comenzó el movimiento intenso, se nos fueron dos damajuanas de las que teníamos cargadas. Esto tiene que ver con que la gente comparta algo con nosotros. La responsabilidad de la preparación fue compartida, por recomendaciones de expertos, siguiendo sus instrucciones. Está abierto a todos los que quieran pasar», dijo.
Según explicó Mazzoleni, como en agosto se producían grandes lluvias, que junto al frío causaban muchas muertes en la población y en el ganado, los pueblos originarios crearon este remedio natural donde se mezcla la caña con la ruda para superar estos problemas. La introducción del cultivo de caña para la fabricación de azúcar, en la época de la colonización española, empezó a producir paralelamente el aguardiente de caña. A esto se le sumó la llegada de la ruda a América cuyas capacidades medicinales no pasaron desapercibidas. «Hicimos esto hace 10 días, del vivero municipal conseguimos la Ruda macho. La gente que sabe conoce exactamente la cantidad para cada litro. La tradición habla de 3 sorbitos. La alternativa está abierta frente al palacio municipal hasta el mediodía», invitó.