El Centro Integrador Comunitario (CIC) de Bella Vista incrementó la provisión de alimentos durante el receso invernal para responder al aumento de niños y familias que concurren diariamente al comedor. El director de la institución, Cristian Luxen, explicó que esta situación es habitual durante las vacaciones escolares y que el equipo planifica con anticipación el abastecimiento para garantizar la asistencia.
«Nosotros somos previsibles. Sabemos que cuando llegan las vacaciones los chicos vienen no solo por el desayuno o la merienda, sino también por el almuerzo. Por eso hacemos un pedido más grande de mercadería para poder responder a esa demanda», señaló.
Luxen destacó que el funcionamiento del comedor se sostiene principalmente con recursos del Estado municipal, a través de la Secretaría de Desarrollo Humano, aunque también recibe aportes de empresas y productores de la zona.
«En este último tiempo hemos recibido la colaboración de productores del campo que acercan frutas, verduras y otros productos para la cocina. Algunas empresas también ayudan, pero prácticamente todo el resto es financiado por el Estado municipal», afirmó.
Seguimiento de las familias
El director remarcó que uno de los objetivos del CIC es asegurar que la asistencia llegue a quienes realmente la necesitan. Para ello, el centro cuenta con el trabajo de una asistente social que realiza un relevamiento gradual de las familias beneficiarias.
«Queremos conocer la situación socioeconómica de cada familia y verificar que los alimentos lleguen efectivamente a los chicos. Lo hacemos de manera progresiva, siempre pidiendo permiso y respetando la privacidad de cada hogar. No queremos ser invasivos», explicó.
A partir de esas visitas se elaboran fichas sociales que permiten actualizar la información y planificar mejor la asistencia alimentaria.
Alimentación equilibrada
Luxen indicó que el CIC ofrece desayuno, merienda y almuerzo, y que la elaboración de los menús cuenta con el acompañamiento de una licenciada en Nutrición vinculada al programa alimentario provincial.
La profesional trabaja junto a Marisa Giménez, responsable de la cocina, brindando asesoramiento sobre el aprovechamiento de los alimentos que llegan tanto desde la Provincia como del Municipio.
«El menú se organiza según los alimentos disponibles y también teniendo en cuenta el clima. Si hace calor buscamos comidas más livianas y, cuando hace frío, priorizamos platos más calóricos y nutritivos», explicó.
Asimismo, recordó que el Gobierno de Corrientes también aporta raciones alimentarias destinadas a los niños que asisten al centro, las cuales son complementadas con productos adquiridos por el Municipio y con las donaciones que realiza la comunidad.