RADIO BELLA VISTA entrevistó al director de Recursos Naturales de Corrientes, Agustín Portela, quien explicó los motivos de la implementación de una veda extraordinaria en el río Paraná ante la presencia de importantes cardúmenes de dorados, bogas, sábalos y otras especies. El funcionario advirtió sobre situaciones de pesca furtiva detectadas durante el desplazamiento del cardumen y remarcó la necesidad de reforzar los controles y la colaboración entre las provincias y países involucrados.
Portela explicó que el cardumen viene siendo monitoreado desde su ingreso a la jurisdicción argentina y que ya había sido detectado durante su paso por Gualeguaychú, donde se había dispuesto custodia ante situaciones de pesca furtiva. Posteriormente, el desplazamiento continuó por distintas zonas del río, pasando por Goya y llegando al sector comprendido entre Bella Vista y Santa Lucía.
En ese recorrido, según detalló el funcionario, se detectaron numerosas situaciones de depredación. “Hemos hecho multas con gente con 60 sábalos, con 60 bogas, o siete dorados. Realmente una depredación, una mala conducta”, señaló. También indicó que la situación se agravó a medida que el cardumen se acercó a Bella Vista, donde se registraron pescadores utilizando distintas modalidades de captura.
Portela sostuvo que el problema continuó hacia zonas como Derqui y San Lorenzo, por lo que las autoridades consideraron necesario establecer una veda extraordinaria debido a las dificultades para controlar la situación. La medida comenzó aguas arriba de Bella Vista y se extendió hasta la confluencia con el río Paraguay.
“Era insostenible el poder controlarlo, poder advertir”, explicó Portela, quien además destacó que el cardumen de dorados está acompañado por una importante concentración de bogas, algo que, según señaló, no se observaba desde hacía mucho tiempo.
En ese sentido, explicó que Corrientes trabaja de manera coordinada con Santa Fe y Chaco, mientras se busca establecer comunicación con autoridades de Paraguay para que puedan acompañar la medida durante el desplazamiento de los peces por el río. Santa Fe, según confirmó, también adoptó la misma veda.
El director de Recursos Naturales destacó además que la medida no responde únicamente a la necesidad de preservar una especie. “Es una especie emblemática, que genera mucho turismo”, sostuvo, y remarcó que el turismo de pesca representa una fuente de ingresos y trabajo para numerosos correntinos. Por ese motivo, planteó la necesidad de custodiar el recurso para garantizar su continuidad.
Respecto de las sanciones, Portela explicó que el dorado cuenta con protección normativa y que las infracciones pueden implicar multas que parten de los 1.400 pesos, aunque aclaró que una persona puede cometer simultáneamente distintas infracciones, por lo que el monto puede incrementarse.
El funcionario también se refirió específicamente a los malloneros y diferenció a quienes trabajan dentro de la normativa de aquellos que realizan pesca furtiva. Señaló que, hasta el momento, habían detectado un solo mallonero que se encontraba trabajando con una malla reglamentaria y que manifestó no haberse enterado de la veda.
“Tenemos muchos en nuestra zona de Bella Vista, de Corrientes, de Punta Cuevas para acá, una actividad depredadora impresionante”, afirmó. Según explicó, las irregularidades no se limitan a la utilización de mallas fuera de medida, sino que también incluyen el uso de tarros durante la noche.
Portela destacó el trabajo del personal de Recursos Naturales, que realiza controles durante prácticamente las 24 horas, aunque reconoció que resulta difícil detectar todas las situaciones de pesca furtiva. En ese punto, valoró especialmente la colaboración de vecinos que aportan información, fotografías y ubicaciones mediante Google Maps para alertar sobre lugares donde se estaría produciendo actividad ilegal.
“También hay parte de la sociedad que toma conciencia de estas cuestiones y nos dan una mano”, manifestó.
Al mismo tiempo, pidió evitar que la problemática sea atribuida exclusivamente a pescadores de otras provincias o países. “Acá no le podemos echar la culpa a los paraguayos ni a los santafesinos”, sostuvo, y aseguró que también existen correntinos que realizan actividades de pesca furtiva e incluso instalan campamentos en islas santafesinas.
El funcionario relacionó además esta problemática con otras dificultades que se presentan en la zona rural y ribereña, como el abigeato, y reconoció que el sector comprendido desde Bella Vista hacia el sur representa una de las áreas más complejas para el control.
En cuanto al trabajo conjunto con Prefectura, Portela señaló que existe colaboración, aunque consideró que sería necesario un mayor involucramiento debido a la magnitud de la actividad furtiva registrada en la zona. También destacó que se está avanzando en la coordinación con Santa Fe, provincia que se encuentra adquiriendo embarcaciones para fortalecer los controles.
Asimismo, adelantó que se busca profundizar la reciprocidad existente en los carnets de pesca y avanzar en mecanismos de coordinación relacionados con los guías de pesca, aunque reconoció que se trata de un proceso más complejo.
Sobre la duración de la veda, Portela aclaró que no existe una fecha límite establecida, ya que su continuidad dependerá del comportamiento y desplazamiento de los cardúmenes. Explicó que la medida fue adoptada en el marco de acuerdos entre Argentina y Paraguay y que Corrientes decidió implementarla ante la situación particular que se está registrando actualmente.
El funcionario agregó que los biólogos también detectaron importantes concentraciones de mojarras y sábalos, en un contexto que calificó como particular para los ríos de la región. En ese sentido, señaló que sería favorable contar con un mayor nivel del río Paraná para favorecer el desove de las especies.
Finalmente, Portela insistió en la necesidad de que pescadores, autoridades y comunidad trabajen conjuntamente para preservar el recurso. “Es un recurso que se puede agotar”, advirtió, y mencionó como ejemplo la situación de Brasil, donde determinadas especies ya sufrieron un fuerte agotamiento, generando incluso un incremento de la presencia de pescadores brasileños en Corrientes. Para el funcionario, el fortalecimiento de los controles y un cambio de mentalidad serán claves para preservar la pesca y sostener la actividad turística en la provincia.