La Organización Internacional del Trabajo (OIT) instituyó el primer Día Mundial contra el trabajo infantil en 2002, como forma de poner de relieve la gravísima situación de los niños. Este día se celebra el 12 de junio y tiene por objeto ejercer de catalizador del creciente movimiento mundial contra el trabajo infantil, reflejado en el gran número de ratificaciones del Convenio Nº 182 sobre las peores formas de trabajo infantil y el Convenio Nº 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo.
En el mundo, millones de niños, niñas y adolescentes padecen la violación de los derechos de la infancia, expuestos a las peores formas de trabajo infantil, como el trabajo realizado en entornos peligrosos, la esclavitud u otras formas de trabajo forzoso, actividades ilícitas, como el tráfico de estupefacientes y la explotación sexual, así como la participación en conflictos armados que los privan de la Educación, la Salud, el tiempo de ocio y las libertades elementales.
Mariana Amarilla, del Instituto «Fe y Alegría», habló en LA MAÑANA DE LA RADIO sobre la actividad que realizaron este miércoles en alusión a la fecha. «La charla consistirá en los derechos de los niños porque es necesario que ellos conozcan, en el marco del Día Mundial de la lucha contra el Trabajo Infantil. El trabajo infantil, hasta los 16 años está prohibido, a partir de ahí, puede tener autorización de los padres. En nuestra zona, no se ve mucho trabajo infantil pero en empresas familiares pueda darse. Es importante que los chicos asistan a la escuela y se ve el trabajo adolescente por eso hay quienes abandonan la escuela y trabajan», explicó.
«Que los chicos salgan a vender en cajas, no está bien; habría que ver cada caso particular que no los termine afectando pero no sería lo ideal porque están expuestos. Es nuestra responsabilidad que le podamos brindar las herramientas para que no tengan que trabajar. Si trabajan desde pequeños, no podrán desenvolverse normalmente en la vida», indicó la docente.