2 DE ABRIL: DÍA MUNDIAL DE LA CONCIENTIZACIÓN SOBRE EL AUTISMO

El Día Mundial de la Concientización sobre el Autismo es una fecha para la concientización y toma de magnitud de la condición que presentan algunas personas. La Directora del Centro Sin Barreras, Celeste Cossani, habló con el móvil de exteriores de PRIMERA MAÑANA sobre las actividades que realizan en la institución. «Muchas veces tomamos a todo el mes de abril para trabajarlo acá, buscando sensibilizar y concientizar a toda la población. En el centro, lo trabajamos con anticipación ante las salidas que tenemos. Tienen una rutina establecida y se les dificulta cada vez que cambian, por eso tenemos que anticipar con pictogramas o conversaciones con los profesores. Hoy las redes sociales ayudan mucho a propagar la información y aprender cosas que el común de la gente no sabe. Siempre damos alguna frase, el día mundial fue ayer pero buscamos que el resto del año tengamos empatía», dijo.

Al ser consultada sobre la concientización que generan en la comunidad respecto a la contaminación sonora, Cossani destacó el esfuerzo que llevan adelante durante estos años. «La disminución de pirotecnia tiene que ver con que da frutos el trabajo que se hace desde caga lugar. Es importante el diagnóstico precoz para tener el tratamiento adecuado y que ese niño sea adaptado al ámbito. En el turno mañana hay alrededor de 40 jóvenes distribuidos en diferentes talleres. Están desde las 08:00 hasta las 11:00 horas. La mayoría de los jóvenes que asiste tiene discapacidad intelectual, después hay jóvenes con hipoacusia, Síndrome de Down, autismo. El Centro trabaja con personas de 14 años en adelante que tengan diagnóstico», explicó.

«Se trata de ir viendo en cada situación, en estos casos no se ve a simple vista. Si vemos que tiene dificultad para hacer algo, hay que actuar y ponernos en el lugar de esa persona antes de juzgar. En todos los salones hay niños incluidos y por supuesto, hay mucho más por hacer. La Profesora en Psicología y Acompañante Terapéutica, Claudia Yufgra, sumó su visión y opinó que en el día a día se trata de modificar el «no se puede hacer» por el «voy a cambiar». «Se trata de tener empatía y dar el espacio a que el niño o joven se regule ante un cambio drástico de lugar, vista o sonido. Lo ideal es llevar al niño a la estimuladora temprana en sus primeros años para tener un diagnóstico, es un proceso difícil por eso hay que tener paciencia», indicó.