A 40 AÑOS DE MALVINAS: «TENÍAMOS QUE COMER CARNE CRUDA Y TOMAR AGUA DE UN CHARCO»

Así lo declaró al móvil de exteriores de PRIMERA MAÑANA, el presidente del Centro Excombatientes de Malvinas, Emilio Canteros, quien se refirió al conflicto bélico que los marcó para el resto de sus vidas y que ahora, 40 años después, retoma valor para sacar a la luz las heridas que aún no sanan. “Es algo que nunca nos olvidaremos. Pedí para hacer la vigilia en el Barrio Don Bosco y estamos esperando con mucho gusto porque es un homenaje a 40 años de nuestros compañeros de Malvinas. Quiero agradecer a la municipalidad por todo lo que está organizando y también a la Escuela Sersic quien organiza el acto oficial”, dijo.

El acto que organiza el municipio y la Escuela Sersic, está planificado a realizarse este sábado desde las 9 de la mañana en la Plazoleta al Soldado de Malvinas en el Barrio Don Bosco. “Luego de izar la bandera en la Plaza Pedro Ferré, venimos a la plazoleta. En Santa Lucía se hace la conmemoración este año, yo justamente había pedido pero ya tenían designado. En total somos 3.000 personas las que participaremos”, indicó y añadió en cuanto a las charlas de vivencias y resignificación en las instituciones educativas: “Vino una orden de Corrientes que las maestras por los 40 años deben incluir en el plan de enseñanza algo de Malvinas, entonces es algo que nos pone contentos. Después de tanto tiempo, recién parece que nos estamos desahogando por todo lo que pasó; habían muchas cosas escondidas. Los chicos preguntan cosas que duele recordar, uno le cuenta solo una parte de lo que sufrió”, comentó.

Al ser consultado sobre los maltratos denunciados por Carlos Enriori en Monte Caseros en 2021, el veterano afirmó que no prestaban atención a sus necesidades básicas durante la guerra. “Vivimos en diferentes etapas, porque a algunos los apresaban por cazar. Pero cazábamos para vivir y en una oportunidad atrapé una oveja. Para cocinarla, nos teníamos que arreglar con unas ramitas que había por ahí, tenían un poco de combustible entonces le dimos vueltas y vueltas. Comíamos cruda la carne porque no teníamos en qué cocinar, ni siquiera sal. En cuanto al agua, tomábamos de un charco que se acumulaba entre las rocas”, relató el veterano.

Por otro lado, se recordó cómo fue el aviso que le dieron para que viaje a defender al territorio Argentino. “Yo salí de baja a los 6 meses, no estaba en mi casa. Me llegó un telegrama, mi mamá me dio aviso y luego fui a averiguar, resulta que tenía que combatir en una guerra, según me dijeron. Son 40 años inolvidables, ojalá que nunca se termine esto; lo feo es que recién ahora nos den un poco de valor. Lo principal es el respeto, porque muchos nos tratan mal y la gente debe entender que ya somos grandes; nos está faltando que nos tengan por buenos y no por locos”, concluyó Canteros.