ACUERDO CON EL FMI: EL OFICIALISMO ACEPTA MODIFICAR EL PROYECTO DE LEY PARA SUMAR VOTOS

Oficialismo y oposición intensificaron las negociaciones en busca de un acuerdo para que gran parte del abanico opositor acompañe la aprobación del acuerdo del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar la deuda de 45 mil millones de dólares tomada por Mauricio Macri. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, se reunió con los representantes de los tres principales bloques de Juntos por el Cambio: los legisladores del PRO, la UCR y la CC volvieron a plantear cambios en el articulado del proyecto del Ejecutivo con la idea de respaldar la financiación de la deuda sin tener que acompañar el programa económico que se pactó con el FMI.

“Así es invotable”, advirtieron con un dejo de amenaza los popes del interbloque de JxC ante las dificultades del Frente de Todos para sumar voluntades a favor del acuerdo. Massa, que encabeza las negociaciones, buscaba sondear las posturas del resto de los bloques opositores en contacto directo con Alberto Fernández para analizar el cuadro de situación y terminar de definir la estrategia legislativa. A última hora del martes, el oficialismo abrió la posibilidad de modificar el proyecto si se logran unificar posturas alrededor de un mismo texto para llevar al recinto y si JxC garantiza su voto a favor.

Este miércoles por la mañana volverá a reunirse la mesa chica del interbloque opositor para pulir la propuesta que acercarían al oficialismo. Por la tarde, la mesa nacional de la alianza opositora se reunirá por Zoom para definir qué harán. Por lo que la oferta deberá pasar el filtro de un conjunto de dirigentes que profesan opiniones contrapuestas.

En ese escenario, el plenario de comisiones previsto para las 11.30 del miércoles, con el propósito de discutir el dictamen que se llevará al recinto, podría pasar a un cuarto intermedio hasta que las propuestas estén más claras. Entre las cuestiones que se analizan está también la idea de acotar la lista de oradores y evitar confrontaciones discursivas que hagan naufragar la posibilidad de algún acuerdo. Nada está cerrado.

FUENTE: PÁGINA 12.