En una entrevista con LA MAÑANA DE LA RADIO, la médica neumonóloga Érica Vallejos advirtió sobre los riesgos que el humo de los incendios y la contaminación representan para la salud respiratoria, especialmente en personas con condiciones preexistentes como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y asma. Según la especialista, las partículas suspendidas en el aire, pueden agravar estas patologías y, en casos de exposición prolongada, aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.
«Es importante proteger a quienes padecen enfermedades respiratorias crónicas. El humo puede desencadenar agudizaciones de las enfermedades que ya tienen», explicó Vallejos. Además, subrayó que aunque actualmente se vive un momento crítico debido a los incendios, la exposición a la contaminación es constante y peligrosa a largo plazo.
Vallejos recomendó tomar precauciones al salir al exterior, como el uso de barbijos N-95, que filtran un 95% de las micropartículas presentes en el aire. «La protección es fundamental, y en lo posible, se debe evitar salir o realizar actividades al aire libre», indicó. También sugirió no usar aire acondicionado sin limpiar previamente los filtros y evitar ventilar los hogares durante los días de mayor contaminación.
Para las personas sin enfermedades respiratorias, el humo puede provocar síntomas como falta de aire, tos, bronquitis aguda o neumonitis. La doctora enfatizó que, ante cualquier síntoma como tos seca, dificultad para respirar, dolor en el pecho o ruidos respiratorios, es esencial consultar a un médico.