El secretario de Infraestructura de Bella Vista, Gastón Carcaño, brindó detalles sobre el estado de avance de las obras necesarias para la puesta en funcionamiento de la futura conexión fluvial entre Bella Vista y Villa Ocampo, proyecto estratégico que busca fortalecer la integración regional entre Corrientes y Santa Fe.
El funcionario explicó que una de las primeras etapas del proyecto estuvo vinculada a la adquisición del terreno destinado a la obra, trámite que ya fue concretado y permitió iniciar los trabajos de preparación de la playa de maniobras.
En ese espacio funcionará el sector operativo donde se realizarán las tareas de pesaje y el movimiento de camiones y cargas pesadas que utilizarán el servicio de la balsa.
Carcaño señaló que uno de los principales desafíos técnicos es la diferencia de nivel existente entre la playa de maniobras y la costa del río Paraná, situación que obliga a ejecutar un importante terraplén para garantizar el acceso de los vehículos hasta el punto de embarque.
«Se trata de un movimiento de suelo muy importante, lo que convierte a la obra en una intervención de gran complejidad y elevado costo», explicó.
Además, indicó que el proyecto contempla intervenciones complementarias sobre el sistema de desagües pluviales y obras de amortiguamiento, aspectos considerados fundamentales teniendo en cuenta las previsiones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño y el comportamiento del río durante los próximos meses.
El funcionario destacó que la planificación no solo apunta a la operación inicial de la balsa, sino también a una visión estratégica de largo plazo que contempla la posibilidad de que el lugar evolucione hacia un futuro puerto de cargas.
«Todo el diseño del terreno, los espacios operativos y las obras civiles complementarias se están proyectando pensando también en ese crecimiento futuro», sostuvo.
En ese marco, explicó que las obras de infraestructura vial asociadas al funcionamiento del cruce también forman parte del proyecto integral.
Entre ellas se analizan las condiciones de distintas arterias urbanas, como la calle José Manuel Estrada y la zona de Citricultores, que podrían convertirse en corredores para el tránsito pesado vinculado a la actividad de la balsa.
Las evaluaciones incluyen aspectos como pendientes, radios de giro, capacidad estructural del pavimento y frecuencia estimada del tránsito de camiones.
Carcaño remarcó que todas estas tareas son coordinadas junto a organismos provinciales, entre ellos la Unidad de Administración de Obras y Convenios Financiados Internacionalmente (AUCFI), dependiente del Ministerio de Hacienda de Corrientes.
Respecto al impacto que podría tener el fenómeno de El Niño sobre el cronograma de ejecución, el funcionario reconoció que eventuales crecidas extraordinarias del río podrían generar demoras o modificar prioridades en materia de infraestructura.
«No obstante, todas estas variables están siendo consideradas dentro de la planificación para minimizar riesgos y garantizar la continuidad del proyecto», afirmó.
Otro de los desafíos identificados es la complejidad del terreno elegido para la obra, ubicado en la zona de la ex Curtiembre, un sector caracterizado por fuertes pendientes y suelos arenosos altamente susceptibles a la erosión.
Incluso recordó que en el pasado las obras pluviales ejecutadas en ese lugar sufrieron daños severos durante eventos climáticos, lo que obliga a extremar las medidas de ingeniería y protección.
En cuanto a la inversión necesaria, Carcaño reveló que existe un anteproyecto elaborado por Vialidad Provincial para la construcción del terraplén, cuyo presupuesto preliminar rondaba los 7.000 millones de pesos, cifra que deberá actualizarse una vez finalizado el proyecto ejecutivo definitivo.