Carniceros rurales expresaron su preocupación por los costos de la nueva reglamentación y el PRIAR anunció controles Representantes de las c

Representantes de las carnicerías rurales de Bella Vista mantuvieron una reunión con autoridades municipales y policiales para abordar la implementación de la normativa que exige que toda la carne destinada a la comercialización provenga de una faena realizada en establecimientos habilitados.

Durante el encuentro, los carniceros plantearon su preocupación por los elevados costos que implica adecuarse al nuevo sistema y solicitaron alternativas que les permitan continuar desarrollando su actividad.

“El costo es muy alto y no nos da. Somos carnicerías rurales que trabajamos una vez por semana y muchos tenemos otros empleos para poder sostenernos”, expresó uno de los referentes del sector.

Los trabajadores señalaron que la actividad constituye su principal fuente de ingresos y manifestaron su intención de seguir trabajando, aunque reconocieron que la situación actual les genera incertidumbre.

“Queremos seguir porque es nuestra fuente de trabajo, pero necesitamos algún tipo de flexibilidad para poder adaptarnos”, indicaron.

Según explicaron, la intendente de Bella Vista, Noelia Bazzi, se comprometió a realizar gestiones ante las autoridades correspondientes y mantener nuevas reuniones para analizar posibles alternativas que permitan reducir el impacto económico de la medida.

Por su parte, Gerardo Torres, jefe del PRIAR Bella Vista, destacó el carácter positivo del encuentro y remarcó que el objetivo de las autoridades es garantizar que la carne que llega a la mesa de los correntinos sea segura y apta para el consumo.

“Existe una normativa nacional, la Ley Federal de Carnes, y debemos ajustarnos a ella. El interés del Gobierno provincial es que toda la carne comercializada cuente con los controles sanitarios correspondientes”, afirmó.

Torres explicó que se otorgará un plazo aproximado de 30 días para que los comerciantes puedan regularizar su situación y adaptarse a las nuevas exigencias.

Asimismo, señaló que desde el municipio se buscarán mecanismos que permitan facilitar la transición hacia el nuevo esquema de comercialización, atendiendo las inquietudes planteadas por el sector.

El jefe del PRIAR Bella Vista advirtió además que la comercialización de carne proveniente de faenas no autorizadas constituye una infracción y puede derivar en el secuestro de la mercadería y en actuaciones judiciales.

“No se puede comercializar ningún tipo de carne que no haya pasado por una faena controlada en un frigorífico habilitado. La normativa contempla sanciones e incluso la intervención de la Justicia”, explicó.

No obstante, aclaró que continúa permitiéndose la denominada faena para autoconsumo, es decir, aquella realizada por un propietario para el consumo exclusivo de su grupo familiar y sin fines comerciales.

Respecto a los controles, Torres aseguró que continuarán realizándose en toda la jurisdicción, con especial atención sobre el origen y la trazabilidad de los animales faenados.

“Primero buscamos generar conciencia y acompañar el proceso de regularización. Pero si detectamos irregularidades o el origen del animal no puede justificarse, se procederá al secuestro y a la investigación correspondiente”, sostuvo.