La comunidad católica de Bella Vista vivirá este jueves 7 de agosto una nueva celebración en honor a San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, con una nutrida agenda de actividades religiosas y comunitarias que tendrá como epicentro la gruta del barrio que lleva su nombre. Como cada año, se espera una importante participación de fieles que se acercarán para agradecer, renovar su fe y pedir por el trabajo, la salud y el bienestar de sus familias.
La festividad marcará además los 34 años de vida de esta comunidad de devotos, que desde hace más de tres décadas sostiene la organización de la tradicional celebración patronal.
En diálogo con ÑANDE CABLE, Rosita Niz, integrante del grupo de trabajo de San Cayetano, expresó la emoción que representa llegar a un nuevo 7 de agosto.
«Feliz día para todos los fieles y devotos de este santito milagroso. Estamos terminando la novena y hoy vivimos una jornada muy especial. Cumplimos 34 años de vida y damos gracias a Dios porque estamos acá, con salud y con trabajo», manifestó.
Un santo al que miles acuden en busca de esperanza
San Cayetano, nacido en Vicenza, Italia, en 1480, dedicó su vida al servicio de los más necesitados y promovió el trabajo como un medio de dignificación humana. Con el paso de los siglos se convirtió en uno de los santos más venerados por los argentinos y cada 7 de agosto millones de personas participan de celebraciones y peregrinaciones para pedir empleo, agradecer una fuente laboral o encomendar el sustento de sus hogares.
En Bella Vista, esa devoción también se fortalece año tras año.
«San Cayetano cada vez atrae más gente. Durante toda la novena hubo una gran participación de fieles. Cada uno llega con una necesidad distinta, con enfermedades, con problemas laborales o simplemente para agradecer. Todos vienen con esperanza», señaló Rosita Niz.
El programa de actividades
La jornada comenzará con las actividades de oración y continuará durante la tarde con la recepción de las imágenes de los fieles.
«A las 18 horas vamos a recibir las imágenes, a las 19 comenzará la procesión por las calles del barrio hasta la parroquia y luego tendremos la celebración, donde habrá comunión, bendición del pan y la participación del coro», explicó la organizadora.
La celebración litúrgica estará presidida por un diácono y, posteriormente, si las condiciones climáticas lo permiten, los festejos concluirán en la gruta con un homenaje musical.
«Tenemos previstos cinco grupos que traerán su mensaje musical para cerrar esta fiesta patronal. Invitamos a todos a acercarse con su silleta y a vivir esta jornada con mucho respeto, porque estamos celebrando la fiesta de un santo», comentó.
Una tradición que pasa de generación en generación
Para Rosita Niz, la celebración tiene además un profundo significado personal y familiar.
«Para mí es una emoción muy grande. Vivo hace 33 años en este barrio. Primero comenzaron mis padres con este trabajo y hoy seguimos nosotros. Siempre agradeciendo por el pan y el trabajo de cada día para nuestras familias y nuestros vecinos», expresó.
Ese legado también fue destacado por Olga, otra de las colaboradoras históricas de la comisión organizadora.
«Es un día muy especial. Me siento bendecida. Este servicio lo heredé de mi mamá y muchas de las mujeres que estamos acá seguimos esa misma tradición. Todo esto se sostiene gracias a la colaboración de los fieles que participan de la novena», afirmó.