Bella Vista conformó la Junta Municipal de Defensa Civil ante la previsión de un fenómeno de El Niño severo

La Municipalidad de Bella Vista avanza con un operativo preventivo frente a las previsiones de un fenómeno de El Niño de intensidad severa a muy fuerte, que podría generar lluvias intensas, crecidas de los ríos y complicaciones en distintos sectores de la ciudad. En ese contexto, el secretario de Infraestructura, ingeniero Gastón Carcaño, y la secretaria de Desarrollo Humano, licenciada Silvia Quiróz, visitaron PUNTO DE VISTA y brindaron detalles sobre la conformación de la Junta Municipal de Defensa Civil, los trabajos realizados desde principios de año y las acciones previstas para asistir a los vecinos.

El organismo tiene como objetivo articular las intervenciones de las distintas áreas municipales y de las instituciones que puedan participar ante una emergencia, entre ellas Prefectura, la Policía y los Bomberos, para ordenar la asistencia y agilizar la respuesta. Los funcionarios explicaron que, si bien cada área ya venía desarrollando tareas específicas, la conformación de la Junta permite coordinar los esfuerzos y establecer con mayor claridad las responsabilidades ante situaciones que requieran una intervención inmediata.

Infraestructura: prevención y mantenimiento de desagües

¿Qué trabajos se vienen realizando desde el área de Infraestructura para anticiparse a las consecuencias de El Niño?

Carcaño explicó que el municipio comenzó a trabajar desde febrero y marzo con el objetivo de garantizar que la infraestructura disponible pudiera responder ante lluvias de gran intensidad. Según indicó, los pronósticos ya advertían desde el año pasado sobre la posibilidad de que el fenómeno volviera a afectar a la región, mientras que los últimos informes mencionados durante la entrevista coincidían en señalar una intensidad severa a muy fuerte.

“Nosotros como Estado municipal en su momento nos preocupamos. Y desde febrero, marzo puntualmente el área de Infraestructura, ocupándonos, llevando adelante diferentes tareas para asegurar que por lo menos lo que el Estado tiene en materia de infraestructura rural esté al 100% disponible para esas lluvias”, señaló el funcionario. El objetivo, sostuvo, es reducir al mínimo la cantidad de vecinos damnificados.

En relación con los trabajos realizados, precisó que se intervino en más de 65 kilómetros de zanjeo a lo largo y ancho de la ciudad y en más de 500 alcantarillas. Además, explicó que las tareas no se limitaron al área urbana: continúan los trabajos en la zona rural con dos retroexcavadoras para mantener en condiciones los caminos y las calzadas, fundamentales para la circulación y la respuesta ante una eventual emergencia.

¿Cuáles son los sectores más vulnerables de la zona urbana y qué tareas se realizaron para evitar anegamientos?

El secretario de Infraestructura explicó que uno de los principales puntos de atención son las viviendas ubicadas en los denominados valles de inundación, es decir, los espacios que naturalmente ocupan las lagunas o los ríos cuando aumenta su nivel. Con el paso de los años y luego de períodos prolongados de sequía, algunas construcciones avanzaron sobre esos sectores, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a precipitaciones intensas.

Carcaño detalló que las lagunas Correa, Aguilar, Merello y Aguilar cuentan con salidas o desagües pluviales, pero advirtió que la existencia de esas estructuras no elimina por completo el riesgo. Ante lluvias abundantes o concentradas en poco tiempo, el nivel del agua puede aumentar y demorar en descender, especialmente cuando existen obstrucciones que dificultan su escurrimiento.

Por ese motivo, se realizaron tareas de saneamiento y mantenimiento de los desagües, además de ampliaciones puntuales de alcantarillas. El funcionario mencionó que la laguna Correa requirió intervenciones en dos oportunidades y que podría ser necesario repetirlas durante los próximos días. También señaló dificultades vinculadas con la acumulación de residuos, particularmente en sectores cercanos a los desagües.

“Hoy podemos decir que está limpio. Pero mañana, después de la lluvia, probablemente encontremos muchos de esos lugares nuevamente con restos o con residuos acumulados que impiden de alguna manera o dificultan el escurrimiento de las aguas”, advirtió. Por esa razón, explicó que la prevención debe continuar durante las precipitaciones y después de ellas, con personal destinado a limpiar sumideros y garantizar que el sistema funcione con la mayor capacidad posible.

¿Los trabajos realizados durante los primeros meses del año son suficientes o será necesario volver a intervenir?

Carcaño reconoció que, pese a las tareas ejecutadas, algunos sectores necesitan nuevos repasos. La vegetación que vuelve a crecer, el movimiento de animales y la acumulación de sedimentos pueden obstruir zanjas y reducir la capacidad de los desagües. Por eso, el municipio se encuentra revisando las intervenciones realizadas en febrero y marzo para determinar dónde es necesario rectificar o profundizar los trabajos.

“No podemos evitar la llegada del fenómeno de El Niño, no podemos evitar, en caso de que sea cierto que sean más intensos, los registros. Pero sí como Estado podemos ocuparnos de tener toda esta batería de desagües, de alcantarillas y demás medios, como las bombas también, por ejemplo, todo disponible ante esta situación”, afirmó.

El funcionario remarcó que el municipio no está tranquilo frente a los pronósticos, aunque destacó las tareas preventivas ya ejecutadas. La prioridad es mantener operativa la infraestructura pluvial y vial para reducir las consecuencias de las lluvias y facilitar la respuesta ante posibles emergencias.

Desarrollo Humano: cuatro familias autoevacuadas y asistencia permanente

¿Cuántas familias se encuentran actualmente autoevacuadas en Bella Vista y cuál es su situación?

La secretaria de Desarrollo Humano, Silvia Quiróz, informó que hasta el momento de la entrevista se registraban cuatro familias autoevacuadas, que sumaban 19 personas: diez niños y nueve adultos. Tres de las familias pertenecen a la zona de Piscicultura y otra reside en el sector de EPAM Norte, en las inmediaciones de la bajadita de San Benito Gómez.

Quiróz explicó que el municipio acompañó las autoevacuaciones de las familias de Piscicultura durante el fin de semana y que mantiene contacto permanente con quienes permanecen en sectores que podrían verse afectados por la creciente. Entre las personas asistidas hay un adulto que atravesó un accidente cerebrovascular y presenta algunas dificultades de salud, por lo que también recibe acompañamiento del área sanitaria, en comunicación con su hija.

La funcionaria indicó que la situación se encontraba controlada al momento de la entrevista, aunque remarcó que el equipo municipal continúa atento a la evolución del río y a las necesidades de los vecinos. También aclaró que, hasta ese momento, los centros de evacuación municipales no habían recibido personas.

¿Cómo se preparan para acompañar a las familias que todavía permanecen en zonas de riesgo?

Quiróz explicó que desde febrero se realizan relevamientos casa por casa en sectores identificados como críticos. El trabajo consiste en conversar con las familias, conocer las condiciones en las que viven y anticipar qué tipo de asistencia podrían necesitar si deben abandonar sus viviendas.

Durante esos recorridos, los equipos registran la cantidad de integrantes de cada hogar, la presencia de niños y de personas con discapacidad, así como otras situaciones particulares que requieren atención. La funcionaria señaló que algunos vecinos minimizan la posibilidad de una inundación, incluso cuando sus viviendas se encuentran cerca de las lagunas o en sectores que históricamente se ven afectados por el agua.

“Nosotros tenemos que estar preparados porque, si no estamos preparados y si nosotros no sabemos sus necesidades, nosotros en este momento no vamos a saber cómo acompañarlos”, sostuvo. En ese sentido, explicó que el relevamiento previo permite anticipar respuestas y evitar que la asistencia se organice recién cuando la emergencia ya está en marcha.

La secretaria agregó que algunas familias ya realizaron modificaciones en sus terrenos o construcciones para hacer frente a las crecidas, mientras que otras solicitaron acompañamiento al municipio. Por ello, remarcó que el trabajo se desarrolla de manera articulada con Infraestructura, de acuerdo con las necesidades detectadas en cada sector.

¿Qué medidas se están tomando para disponer de espacios de evacuación y atender a las personas que deban dejar sus hogares?

La responsable de Desarrollo Humano confirmó que el municipio trabaja en el acondicionamiento del complejo del SUM, uno de los espacios previstos como centro de evacuación. Allí se organizan los recursos necesarios para recibir a las familias, con la coordinación de comedores comunitarios y de otros servicios que podrían requerirse ante un aumento de la demanda.

Además, señaló que mantiene comunicación semanal con el equipo del Ministerio de Desarrollo Social de la provincia para informar sobre la evolución de la situación, las novedades y las posibles necesidades de asistencia. Este intercambio permite monitorear el escenario y coordinar los recursos que puedan ser necesarios, complementando las prestaciones que el Estado municipal ya tiene disponibles.

Quiróz subrayó que el acompañamiento no se limita a la evacuación o a la provisión de elementos básicos, sino que también contempla la atención de situaciones sanitarias, medicamentos, turnos médicos y otras necesidades que atraviesan las familias.

El impacto de la creciente sobre el sector ladrillero

¿Cómo está afectando la creciente a las familias que dependen de la actividad ladrillera?

La secretaria de Desarrollo Humano explicó que el avance del río sobre sectores de la costa dificulta el acceso a la materia prima que utilizan las familias ladrilleras para desarrollar su actividad. Ante esa situación, el municipio busca sostener el acompañamiento mediante otras herramientas, ya que las condiciones actuales limitan algunas de las intervenciones que habitualmente se realizan para facilitar la producción.

Quiróz informó que el viernes anterior a la entrevista se entregaron módulos de mercadería a 80 familias ladrilleras. “Sabemos que un módulo no le va a solucionar la vida, pero quizás es una manera que nosotros buscamos también de estar cerca de ellos”, expresó.

La funcionaria indicó que, además de la asistencia alimentaria, el área acompaña a las familias en cuestiones vinculadas con la salud y otras necesidades cotidianas. Reconoció que el sector ladrillero atraviesa dificultades recurrentes debido a los fenómenos climáticos: anteriormente debió enfrentar períodos de sequía y otras contingencias, mientras que ahora el avance del agua vuelve a comprometer sus posibilidades de trabajo.

Según explicó, esa experiencia llevó a muchas familias a diversificar sus actividades y buscar otros oficios para sostener sus ingresos cuando las condiciones climáticas impiden trabajar con normalidad. Frente a este escenario, aseguró que el municipio mantiene el contacto con el sector y procura acompañarlo de acuerdo con las posibilidades disponibles.

La Junta Municipal de Defensa Civil y la coordinación ante emergencias

¿Cuál es la función de la Junta Municipal de Defensa Civil y por qué resulta importante su conformación?

Carcaño explicó que el organismo busca articular las tareas que desarrollan las diferentes áreas e instituciones ante una emergencia. Recordó que Bella Vista cuenta con experiencias anteriores, como el tornado ocurrido a fines de 2003, que dejó enseñanzas sobre la importancia de planificar las intervenciones y definir previamente las responsabilidades de cada organismo.

“Cuando las cosas son planificadas, son ordenadas y están de antemano de alguna manera previstas, los resultados son mucho mejores”, señaló. En ese sentido, destacó la necesidad de coordinar la actuación municipal con Prefectura, la Policía, los servicios sanitarios y los Bomberos, entre otros actores que pueden intervenir en una situación crítica.

El objetivo es evitar la superposición de esfuerzos y lograr que la asistencia llegue con mayor rapidez a quienes la necesitan. En una emergencia, remarcó, los vecinos no pueden esperar: requieren respuestas inmediatas y una organización que permita identificar las necesidades y movilizar los recursos disponibles.

La conformación de la Junta apunta, por lo tanto, a fortalecer la coordinación entre las instituciones, ordenar las acciones preventivas y establecer una respuesta común ante los distintos escenarios que puedan presentarse por las lluvias, las inundaciones u otros eventos adversos.

Canales de comunicación y responsabilidad de los vecinos

¿Qué deben hacer los vecinos si necesitan asistencia o detectan una situación de riesgo?

Los funcionarios recordaron que el número 103 continúa habilitado para comunicar emergencias y transmitir inquietudes que requieran intervención. Quiróz también informó que se difundió un número telefónico alternativo para utilizar en caso de que el 103 no responda por alguna contingencia vinculada con las condiciones climáticas.

La recomendación es que quienes residan en zonas vulnerables mantengan el contacto con los equipos municipales, atiendan las advertencias y comuniquen con anticipación cualquier necesidad que pueda complicar una eventual evacuación. Los relevamientos y las visitas casa por casa forman parte de esa estrategia preventiva, destinada a conocer las condiciones de cada familia antes de que la situación se agrave.

¿Qué responsabilidad tiene la comunidad en el funcionamiento de los desagües y la prevención de anegamientos?

Carcaño puso el foco en la disposición adecuada de los residuos y pidió colaboración a los vecinos para evitar que la basura termine en zanjas, sumideros y desagües pluviales. Explicó que los residuos pueden desplazarse con el agua y acumularse en los sectores más bajos, dificultando el escurrimiento incluso después de que se hayan realizado tareas de limpieza.

“El manejo de los residuos es clave fundamental, central para que todo en materia de infraestructura de desagües pluviales pueda funcionar”, afirmó. Y agregó que es necesario que la comunidad comprenda que el cuidado de esos espacios influye directamente en la magnitud de los problemas que pueden producirse durante las precipitaciones.

El funcionario insistió en que el Estado puede ejecutar obras, mantener las alcantarillas y limpiar los desagües, pero que esas medidas requieren el compromiso de los vecinos para conservar los espacios en condiciones.

Mientras el río continúa condicionando la vida de las familias que residen en la costa y los pronósticos mantienen la atención sobre las próximas lluvias, Bella Vista sostiene las tareas preventivas y el monitoreo de las zonas vulnerables. Desde Infraestructura, el trabajo se concentra en mantener operativos los desagües, las alcantarillas y los caminos; desde Desarrollo Humano, en relevar, acompañar y asistir a las familias. La coordinación entre ambas áreas, junto con la participación de las instituciones que integran la Junta Municipal de Defensa Civil y la colaboración de la comunidad, constituye uno de los ejes de la preparación ante una eventual emergencia.