La Asociación de Bomberos Voluntarios de Bella Vista conmemora este martes 11 de agosto sus 53 años de trayectoria, al cumplirse un nuevo aniversario de su fundación oficial, concretada en 1973. Más de cinco décadas de servicio, sacrificio y compromiso con la comunidad que fueron atravesadas por momentos difíciles, pero también por importantes transformaciones que permitieron consolidar al cuartel como una institución fundamental para la ciudad.
En el marco de este aniversario, el comandante Hugo Leguizamón dialogó con ÑANDE CABLE y repasó parte de la historia de la institución, poniendo en valor especialmente el esfuerzo de quienes fueron construyendo el cuartel desde sus primeros años.
Al imaginar una torta con 53 velas y todo lo que representa soplarlas, Leguizamón reconoció que son muchos los recuerdos y anhelos que aparecen.
«Y muchos», respondió al ser consultado sobre qué pasaría por su cabeza en ese momento.
Los primeros diez años, los más difíciles
Para Leguizamón, el crecimiento de una institución como Bomberos Voluntarios puede analizarse en función de las distintas etapas que atraviesa un cuartel. En ese sentido, consideró que los primeros años son los que presentan mayores dificultades.
«Siempre cuando me preguntan cuáles son los años más difíciles, si los diez primeros o los diez últimos, yo digo que lo grave para un cuartel son los diez años primeros», explicó.
El comandante recordó que los comienzos estuvieron marcados por la falta de recursos y la necesidad de recurrir a elementos que habían sido utilizados previamente por otras instituciones.
«Cuando vos arrancás sin tener nada y arrancás con cosas que a lo mejor se consiguieron en otras asociaciones de segunda mano o de tercera mano, esos son los años difíciles», señaló.
Con el paso del tiempo, la situación comienza a cambiar. La institución adquiere experiencia, equipamiento y respaldo social, al mismo tiempo que la comunidad reconoce cada vez más la importancia del trabajo que realizan los bomberos.
«Los últimos diez años son los más fáciles, porque uno ya está medianamente acomodado. La gente cree más en los bomberos que somos», sostuvo.
«Somos un mal necesario»
Leguizamón también reflexionó sobre la relación entre la comunidad y los bomberos, y planteó la importancia de fortalecer la prevención.
«Yo hay veces que digo, no sé si es correcto, que somos un mal necesario», expresó.
La frase apunta a una realidad que atraviesa el trabajo cotidiano de los cuarteles: muchas veces los bomberos son convocados cuando la emergencia ya se produjo, en lugar de que la comunidad adopte previamente medidas para evitarla.
«La gente atina a llamar ya a lo último, cuando se prendió fuego. Pero no se cuida, por ejemplo, de no prender fuego o de no arriesgar muchas veces su misma casa o la casa del vecino», explicó.
En ese sentido, el aniversario también aparece como una oportunidad para recordar que la tarea de los bomberos no se limita a intervenir frente a incendios u otras emergencias, sino que también implica promover conductas preventivas que reduzcan los riesgos.
El tornado de 2023: una herida que terminó dando lugar a una reconstrucción
Uno de los momentos más difíciles de la historia reciente del cuartel fue el tornado que afectó a Bella Vista el 29 de noviembre de 2023, provocando importantes daños materiales y la destrucción de las instalaciones de los Bomberos Voluntarios.
Al recordar aquel episodio, Leguizamón reconoció el fuerte impacto emocional que tuvo para quienes integraban la institución.
«El tornado a mí me sacó, mejor dicho, me agrandó 20 años de viejo», contó con emoción.
La pérdida del cuartel significó un duro golpe para toda la comunidad bomberil.
«Muchos lloramos por la pérdida del cuartel», recordó.
Sin embargo, dos años después, el comandante interpreta aquel momento como el inicio de una nueva etapa para la institución.
«Hoy, a dos años, Dios nos mandó algo para tener algo mejor», afirmó.
En ese proceso de reconstrucción, Bella Vista logró recuperar un cuartel que, según Leguizamón, se encuentra actualmente en condiciones de afrontar las exigencias que demanda el servicio.
«Yo creo que hoy estamos acordes a cualquier cuartel de la provincia de Corrientes y a lo mejor de sus alrededores. No digo que estamos primeros, pero seguro que no estamos últimos. Estamos entre los primeros», sostuvo con orgullo.
Una institución construida por generaciones
Los 53 años de la Asociación de Bomberos Voluntarios no representan solamente la historia de quienes actualmente forman parte del cuartel. Detrás de estas décadas existe una larga lista de bomberos, dirigentes y colaboradores que dejaron su aporte para que la institución pudiera crecer.
Leguizamón aprovechó el aniversario para reconocer especialmente a quienes ya no están.
«Quiero felicitar a los bomberos que ponen lo mejor de sí para poder mantener y trabajar y salvaguardar las cosas que se arruinan con el fuego», manifestó.
También extendió su reconocimiento a las distintas comisiones directivas que acompañaron el crecimiento institucional.
«Mi más sincero respeto para los directivos que faltan, que ya no están entre nosotros, y algunos o varios bomberos también que faltan, que fueron a lo mejor los primitivos», expresó.
Su mensaje final estuvo dedicado precisamente a todos aquellos que construyeron la institución desde sus comienzos y que hoy forman parte de su memoria.
«Mi más eterno descanso. Y bueno, ¡vivan los bomberos voluntarios, viva Bella Vista y viva la Argentina!», concluyó.
A 53 años de su fundación, la Asociación de Bomberos Voluntarios de Bella Vista celebra una trayectoria marcada por el servicio, la solidaridad y la capacidad de sobreponerse a las adversidades.