En el marco del Mes de la Niñez, este martes 11 de agosto se llevó adelante la charla “Derechos, Deberes y Prevención del Bullying” en la Escuela N.º 17 “José Fermín González” de Bella Vista. La actividad estuvo orientada a generar un espacio de diálogo y acompañamiento para los estudiantes, con especial atención a las nuevas formas de violencia que atraviesan a niños y adolescentes a partir del uso de las redes sociales.
La secretaria de Desarrollo Humano, Silvia Quiroz, explicó en diálogo con RADIO BELLA VISTA que la propuesta forma parte del trabajo sostenido que desarrolla el área de Niñez, Adolescencia y Familia. “Es una charla que nos tienen acostumbradas las chicas, en este caso sobre derechos y deberes, y por el Mes del Niño también trabajar todo lo que tiene que ver con bullying”, señaló.
Quiroz remarcó que estos encuentros buscan que los estudiantes puedan sentirse contenidos y acompañados, además de comprender que cada persona tiene una manera diferente de percibir y procesar las situaciones que atraviesa. En ese sentido, destacó la importancia de trabajar sobre el respeto, la empatía y la autoestima desde edades tempranas.
Uno de los principales ejes abordados fue el ciberbullying, una problemática que adquirió especial relevancia debido al acceso permanente de niños y adolescentes a teléfonos celulares y redes sociales. “Los chicos tienen en las manos el mundo en un teléfono, tienen todo a su alcance”, advirtió la funcionaria, quien llamó a las familias a involucrarse activamente en el uso que hacen sus hijos de las plataformas digitales.
Entre las recomendaciones planteadas se encuentra supervisar las redes que utilizan los menores, conocer con quiénes interactúan y evitar que mantengan conversaciones con personas desconocidas. También se hizo hincapié en la necesidad de no compartir datos personales ni fotografías íntimas, debido a que determinados contenidos pueden ser utilizados posteriormente para generar burlas, memes, stickers o situaciones de exposición pública.
“Hay veces que comienza todo como un juego, pero los termina afectando un montón. Hay veces que son marcas que después duran para toda la vida”, sostuvo Quiroz al referirse a las consecuencias que pueden tener determinadas prácticas de hostigamiento digital.
El rol de las familias y la escuela
Durante la jornada también se puso el foco en la responsabilidad de los adultos frente a situaciones de bullying. La secretaria de Desarrollo Humano señaló que el problema existió históricamente, aunque en la actualidad adquirió mayor visibilidad y nuevas modalidades a través de la tecnología.
En ese contexto, remarcó que una intervención adulta inadecuada puede incluso agravar el conflicto. Por eso, consideró fundamental fortalecer en los niños la autoestima, el amor propio y la confianza para que puedan desarrollar herramientas que les permitan afrontar situaciones de hostigamiento.
El docente Rodrigo González coincidió con esta mirada y destacó que el desafío para las instituciones educativas consiste en actualizar permanentemente sus estrategias frente a cambios tecnológicos y sociales que se producen con gran velocidad.
“Todo cambia demasiado rápido. A veces cuando terminamos de prepararnos, de capacitarnos para algo, ya surge otra cosa”, expresó el docente, quien explicó que desde la escuela se intenta atender las distintas problemáticas que atraviesan a los estudiantes.
González recordó además una jornada realizada recientemente con alumnos, centrada en hablar, escucharse, acompañarse y ayudarse, como herramientas para prevenir situaciones de bullying. Según relató, durante esas actividades los propios estudiantes dejaron en evidencia hasta qué punto la tecnología forma parte de su vida cotidiana.
Como ejemplo, mencionó las expresiones de alumnos que manifestaban angustia ante situaciones como quedarse sin conexión a internet o sin batería en el teléfono. Para el docente, estas situaciones permiten observar cuánto cambió la experiencia de la infancia y adolescencia en comparación con generaciones anteriores.
Escuchar antes de que el problema se agrave
Otro de los aspectos destacados durante la charla fue la necesidad de que docentes y familias estén atentos a los cambios de comportamiento de los niños. González explicó que muchas veces los estudiantes encuentran en la escuela un espacio donde pueden expresar situaciones que no logran comunicar en sus hogares.
También señaló que en otras ocasiones son los propios padres o tutores quienes se acercan a la institución preocupados por modificaciones en la conducta de sus hijos: niños que llegan desanimados a sus casas, que manifiestan no querer regresar a la escuela o que presentan cambios que pueden constituir señales de alerta.
Ante estas situaciones, el docente sostuvo que la institución procura intervenir buscando siempre la mejor solución para el estudiante, especialmente cuando se encuentra en una posición de vulnerabilidad.
“Todos somos importantes, todos tenemos alguien que nos quiere, todos somos únicos e irrepetibles y podemos con lo que sea”, expresó González al referirse al mensaje que buscan transmitir a los alumnos desde la escuela y que apunta a construir herramientas de fortaleza personal desde edades tempranas.
En ese sentido, consideró fundamental que familias, docentes, directivos y organismos públicos trabajen de manera articulada, evitando minimizar o ignorar las señales de alerta. La intervención temprana, sostuvo, puede ser determinante para evitar que un conflicto escolar o digital se transforme en una problemática de mayor gravedad.
Finalmente, González destacó que la función de la escuela excede la transmisión de contenidos académicos cuando existen situaciones que afectan directamente el bienestar de los estudiantes. “Si tenemos que dejar de lado un poco la parte netamente educativa para tratar de solucionar este tipo de situaciones, no dudamos en tomar la decisión y lo hacemos”, afirmó.