Un hecho de extrema violencia conmociona a la ciudad de Mercedes, donde un niño de 10 años fue atacado brutalmente frente a un kiosco y sufrió graves heridas en la cabeza que requirieron una intervención quirúrgica y más de 50 puntos de sutura.
El episodio ocurrió el viernes de Semana Santa, alrededor de las 20:30, en el barrio San Martín. Según la reconstrucción del caso, el menor se encontraba junto a su primo de 16 años cuando fueron sorprendidos por dos sujetos que se hallaban en las inmediaciones del comercio.
Un ataque violento y sin piedad
De acuerdo al testimonio de la víctima y testigos, la agresión comenzó con un piedrazo que impactó en el joven que conducía la motocicleta, provocando que perdiera el equilibrio. En ese momento, uno de los atacantes arremetió contra el niño con un cinto cuya hebilla metálica —con bordes filosos— fue utilizada como arma.
El menor recibió al menos tres golpes en la cabeza, lo que le provocó profundas heridas y una fractura de cráneo. A pesar de la gravedad de las lesiones, logró escapar del lugar y dirigirse hacia su domicilio, donde fue auxiliado por familiares que lo trasladaron de urgencia al hospital local.
Debido a la complejidad del cuadro, el niño fue derivado posteriormente al Hospital Pediátrico Juan Pablo II, en la capital provincial, donde permaneció internado durante varios días.
Investigación y reclamo de la familia
El abogado de la familia, Andrés Antonio Gaúna, calificó el hecho como “una agresión pocas veces vista” en sus más de 20 años de ejercicio profesional y sostuvo que se trató de un ataque con una clara intencionalidad de matar.
“Estamos ante una tentativa de homicidio o, como mínimo, lesiones gravísimas”, afirmó el letrado, quien adelantó que se constituirán como querellantes para solicitar la detención del principal sospechoso y el cambio de carátula de la causa, que inicialmente fue iniciada como “lesiones”.
El presunto agresor sería un joven de 22 años, con antecedentes conflictivos en la zona, quien tras el ataque se dio a la fuga junto a un acompañante en motocicleta. Pese a que su identidad y domicilio habrían sido aportados a la investigación, hasta el momento permanece en libertad.
Un caso que genera indignación
El hecho provocó fuerte indignación en la comunidad, no solo por la violencia ejercida contra un niño indefenso, sino también por la falta de detenidos a pesar de los elementos reunidos.
Desde el entorno familiar remarcan que las secuelas no serán solo físicas —ya que el menor podría sufrir cicatrices permanentes— sino también emocionales, tras haber atravesado una situación de extrema violencia.