Luego de que la doctora Josefina González Cabañas, a cargo del Juzgado de Instrucción N° 3, ordenó el procesamiento y prisión preventiva del imputado Gerardo Dahse por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, surgieron más voces que expresaron ser víctimas del profesional. «En su momento el era mi ginecólogo. A mí me habían derivado y yo en su momento tenía 22 años, uno a esa edad se ve tan vulnerable porque no es fácil irte a un ginecólogo y desvestirte. Fui a la consulta, me tenía que hacer un PAP, entro en su consultorio un poco atemorizada porque siempre fue vergonzoso para una mujer este tipo de situaciones», comentó Laura, una de las denunciantes sociales en HACETE CARGO.
«Una vez ingresé, el cierra la puerta con llave y me hace preguntas de rutina. Me hizo ir a la camilla, me hizo sacar la ropa y luego me hizo abrir las piernas. Luego siento que me está haciendo sexo oral, me levantó rápido llorando y le pregunto por qué hizo eso; él me respondió «que me pareció nomás». Me vestí y me fui a casa. Obviamente que en ese entonces le cuento a mi pareja y voy a hacer la denuncia, una mujer que supuestamente apoyaba a las mujeres no me creyó», señaló la mujer y añadió: «Me dijeron que hablarían con él y luego me llaman para que hable con él. Fue tremendo, una experiencia horrible. Es algo que llevás por toda la vida; me costó muchísimo volver a una revisión con un hombre. yo no estuve dormida, tuve la gracia. Con los años pensé que era yo sola que viví eso, pero luego me di cuenta de que no».
El art. 4° de la ley 26.485 (reformada por ley 27.533), en su art. 5, inciso 3° de la misma, establece que queda especialmente comprendido en la definición de violencia contra la mujer el tipo de agresión «sexual», descripto como «cualquier acción que implique la vulneración en todas su formas con o sin acceso genital «No hice denuncia en sí, porque era jovencita. Las personas que me tenían que haber ayudado, no lo hicieron. Pasó tanto tiempo que yo después ver la noticia el caso de Violeta y digo: es el mismo médico. Fue así que nosotras nos pusimos en contacto, yo me ofrecí ser una de las testigos y estoy en la causa. Jamás en la vida me imaginé que este hombre siguiera haciendo lo mismo. Hay historias de vida que son escalofriantes y es increíble cómo una persona puede seguir ejerciendo», resaltó.
Otra de las voces que se sumó, fue la de la abogada querellante, Sofía Domínguez, quien resaltó la situación actual del ginecólogo y sostuvo que seguirán el caso para obtener la justicia por todas las mujeres que denunciaron y las que se están animando a hablar abiertamente. «El está alojado en la Comisaría 18 de la ciudad de Corrientes, puede ser trasladado también; todo depende de cómo esté la disposición de la justicia. Él tiene que esperar la decisión de la cámara estando preso, porque esa fue la orden de la prisión preventiva. Por la otra causa, él aún no ha sido indagado. No se pudo realizar porque apelaron la eximición de prisión. Eso está en cámara hace un mes, es por denuncia por acceso carnal y es más grave», explicó la profesional.
La jueza, en la misma resolución dejó sin efecto la eximición que había sido concedida por su par del Juzgado de Instrucción N° 4, y en consecuencia, dictó la prisión preventiva efectiva del imputado. Con esta decisión la causa se encamina hacia el juicio oral. «No hace falta explicar más para entender que es más grave. Veremos cuáles son las pretensiones de la fiscalía. En primer lugar, antes que ser abogada, soy militante y feminista. Acompañé a las víctimas desde otro lugar. Sentí una gran satisfacción por las chicas que fueron vulneradas. Sentí una gran satisfacción al ver que nadie se callará más. Hoy tenemos cada vez más denuncias y hay mayor difusión en la sociedad, pero abusos siempre tuvimos», concluyó.