Cierre de Musimundo: trabajadores denuncian despidos verbales e incertidumbre por los salarios

El cierre de las sucursales de Musimundo en Corrientes y otras localidades del NEA dejó a decenas de trabajadores frente a un escenario de incertidumbre. César Musacchi, empleado de la firma desde hace 22 años, relató cómo fueron las últimas horas de funcionamiento de la compañía y aseguró que los trabajadores se enteraron del cierre prácticamente sobre el final de la jornada del sábado, inicialmente a través de una comunicación verbal.

Musacchi contó que el sábado trabajaron con normalidad hasta aproximadamente las 20:15, cuando el gerente cerró las puertas del local y comunicó que Carsa S.A., la empresa vinculada a Musimundo, dejaba de funcionar. “Nos comentó que la empresa Carsa Sociedad Anónima ya dejaba de funcionar, Musimundo, y que estábamos formalmente despedidos pero en forma verbal”, relató. Ante la falta de documentación oficial, los trabajadores se presentaron igualmente a cumplir sus tareas el lunes, pero encontraron las puertas cerradas.

“Nos presentamos a trabajar y la puerta estaba cerrada”

El empleado explicó que los trabajadores se autoconvocaron frente a la sucursal ubicada sobre la Peatonal Corrientes al 1100, debido a que no habían recibido documentación ni habían tenido contacto con representantes de Recursos Humanos de la empresa.

“Nosotros nos presentamos a trabajar como si fuese un día normal y la puerta estaba cerrada”, señaló.

Posteriormente, desde Recursos Humanos se comunicaron con el sindicato y solicitaron que los empleados se retiraran del lugar para que la compañía pudiera continuar temporalmente con el cobro de cuotas pendientes de clientes. Según explicó Musacchi, la intención sería recaudar fondos que eventualmente permitan afrontar parte de los compromisos salariales.

Luego de esa instancia, los trabajadores se dirigieron al sindicato, donde recibieron asesoramiento sobre los pasos administrativos y legales que deberán seguir ante la Secretaría de Trabajo, ANSES y otros organismos.

A diferencia de la incertidumbre inicial, durante la jornada los trabajadores comenzaron finalmente a recibir los telegramas de despido, formalizando una situación que hasta ese momento había sido comunicada únicamente de palabra.

40 familias correntinas quedaron sin trabajo

Musacchi puso el foco en el impacto humano del cierre y estimó que solamente en Corrientes Capital son alrededor de 40 familias las afectadas.

“Son aquí en Corrientes Capital 40 familias que se quedan sin trabajo”, manifestó, destacando además que buena parte de los trabajadores cuenta con una extensa trayectoria dentro de la compañía.

El propio Musacchi lleva 22 años en la empresa y aseguró que entre los empleados hay numerosos casos de trabajadores con 10 años o más de antigüedad.

“Es arremangarse y arrancar de nuevo”, expresó al describir lo que significa para él y sus compañeros perder una fuente laboral después de tantos años. También manifestó su preocupación por aquellos trabajadores que son sostén económico de sus hogares y que deberán enfrentar ahora la difícil tarea de reinsertarse en el mercado laboral.

Incertidumbre por los sueldos y las indemnizaciones

Uno de los principales interrogantes que enfrentan los trabajadores es qué ocurrirá con los salarios y las indemnizaciones. Musacchi reconoció que, por el momento, no existe una definición concreta sobre cómo se instrumentarán los pagos.

“Hasta ahora eso está bastante verde”, afirmó.

El panorama se vuelve todavía más delicado porque el cierre se produjo sobre el final del mes y los empleados temen incluso no poder cobrar el salario correspondiente a agosto. “La mayoría de mis compañeros como yo estábamos esperanzados también que se cobre este mes y parece que eso no va a ser posible”, explicó.

Mientras esperan definiciones por parte de la empresa, los trabajadores comenzaron a realizar las gestiones correspondientes ante los organismos laborales y previsionales.