Escuelas de Bella Vista participaron de un encuentro de mini básquet

Con la participación de alumnos de distintas instituciones educativas, se llevó adelante en Bella Vista el tercer Encuentro Departamental de Mini Básquet, una propuesta organizada en el marco de las actividades escolares impulsadas por la Supervisión Escolar de Corrientes. La jornada reunió a estudiantes de quinto y sexto grado de diferentes escuelas de la ciudad, con el objetivo de acercarlos al deporte, promover la actividad física y fortalecer aprendizajes que trascienden lo estrictamente deportivo.

Daniel Sánchez, supervisor escolar de Corrientes, explicó que los encuentros forman parte de una planificación anual que contempla distintas disciplinas y actividades. “Todos los encuentros escolares están dirigidos por la supervisión. Nosotros tenemos atletismo, vóley, handball y hoy es el turno del mini básquet”, señaló. En esta oportunidad, la escuela organizadora recibió a alumnos de las escuelas N° 17, 18, 665, 451 y del Departamento de Aplicación, entre otras instituciones de la zona. La propuesta también se desarrolla de manera simultánea en otros departamentos de la provincia, con encuentros vinculados a diferentes deportes y actividades recreativas.

Una jornada sin ganadores

Uno de los aspectos centrales de la propuesta es que no se trata de una competencia tradicional. Sánchez remarcó que el encuentro no establece ganadores ni contempla una instancia posterior de clasificación.

“Esto no tiene paso, es un encuentro únicamente. No hay ganadores. Es para que conozcan el deporte, hacerlo jugar. Ese es nuestro objetivo”, explicó.

La iniciativa surge a partir de las propuestas que las instituciones educativas presentan durante los primeros meses del ciclo lectivo. Esas iniciativas son evaluadas por la Supervisión Escolar y, una vez aprobadas o modificadas según corresponda, pasan a integrar el calendario de encuentros escolares.

El supervisor explicó que el abanico de propuestas no se limita a los deportes. También contempla juegos, competencias, campamentos, caminatas, natación y otras actividades que buscan ampliar las experiencias educativas de los estudiantes.

Del movimiento al aprendizaje

La profesora Mayra Arrúa destacó que las actividades deportivas forman parte de un proceso pedagógico que comienza desde las habilidades motoras básicas y avanza progresivamente hacia la iniciación deportiva.

“Uno planifica de menor a mayor. Ellos entran con habilidades motoras básicas y más adelante se van a convertir, a través del juego, en alguna iniciación al deporte”, explicó.

La elección de las disciplinas depende también de las características y posibilidades de cada establecimiento, especialmente de los espacios disponibles. Las escuelas elaboran sus proyectos y los presentan ante Supervisión, donde se analizan las propuestas para definir cuáles pueden llevarse adelante.

Pero el valor de estos encuentros no se limita al desarrollo físico. La actividad deportiva también es concebida como una herramienta para trabajar dimensiones cognitivas, emocionales y sociales.

En ese sentido, Sánchez destacó la importancia de estimular en los niños la capacidad de resolver situaciones inesperadas. “Buscamos el pensamiento lateral, aquello que no se espera, sino que tiene que resolver el niño”, explicó.

El concepto apunta a que los estudiantes puedan encontrar alternativas frente a una situación problemática, desarrollando creatividad, autonomía y capacidad de adaptación.

“Una herramienta para la vida”

Para los docentes, los aprendizajes que se desarrollan mediante el juego y el deporte tienen una aplicación directa en la vida cotidiana.

Sánchez ejemplificó que muchas acciones que los niños realizan diariamente pueden ser comprendidas y trabajadas pedagógicamente desde la Educación Física. “Desde el momento en que saltamos una zanja estamos haciendo un salto que en la escuela nosotros trabajamos con un pie o con dos pies”, explicó.

De esta manera, la actividad escolar busca realizar una transposición didáctica: llevar los contenidos y habilidades trabajados en el aula y en el espacio deportivo hacia situaciones concretas que los niños enfrentan en su vida social.