CON DISPARIDAD DE PRECIOS, VOLVIÓ A AUMENTAR EL ASADO

En el marco de un relevamiento, se detectaron incrementos en molida (especial y común), cuadril y costillas. 

La carne es uno de los productos esenciales de la canasta básica que presentó incrementos cuando comenzó la cuarentena y, si bien algunas carnicerías mantuvieron sus precios en el último mes, otras continuaron aplicando remarcaciones. Las mismas oscilan entre un 10% y 15%, pero llegan a un 50% en algunos cortes.
Esto se pudo detectar en el marco de un sondeo de precios que se realizó en algunos negocios del rubro, donde en relación con abril se detectaron subas en la carne molida (tanto especial como común), en el cuadril y en la costilla. De todos modos, algunas carnicerías mantienen sus precios estables desde enero, según indicaron los comerciantes, sostienen los importes frente al abrupto descenso del consumo. En definitiva, en el mercado hay una significativa disparidad de precios.

En una de las carnicerías donde se detectó remarcaciones, por ejemplo, la carne molida común se encareció en un 15%, dado que costaba $190 a fines de mayo y abril y ahora cuesta $219; mientras que la molida especial presentó una variación del 50% porque pasó de valer $280 el kilo a $429,90. La costilla también subió un 8% en dicho negocio, porque pasó de valer $239,90 a $259,90.
En tanto que, en un supermercado, se detectó un incremento del 10% en las bandejas de molida especial dado que pasó de valer $222 a $304,90, y el kilo de cuadril subió un 12%, porque antes costaba $349,90 y ahora cuesta $389,90.
Otras variedades mantuvieron sus importes en lo que transcurre de mayo, este es el caso de la aguja, la paleta, el osobuco, la nalga, cuadrada o lomo. No obstante, la mayoría de estos cortes presentaron incrementos durante abril, los que rondan de entre un 10% y 25%. De hecho, el kilo de algunos cortes de carne magra llega a costar entre $309 y más de $400 el kilo.
Se detectó también una importante disparidad en los precios entre carnicerías, algo que puede estar relacionado a los diversos canales de distribución, pero lo cierto es que algunos comerciantes explicaron a El Litoral que decidieron absorber las subas para evitar la pérdida de clientes. Sobre todo, considerando que el aislamiento social generó una importante caída en la venta de carne para asado.

En este sentido, la encargada de una carnicería de barrio, comentó que “no recibimos aviso de cambios en los precios y tampoco creo que suban. Por la cuarentena la gente no se reúne, entonces no compran tanta carne. Asado vendemos muy poco. La venta bajó muchísimo en estos meses”.
Mientras que desde otro negocio del rubro, manifestó: “Los precios los estamos manteniendo. Desde la distribución aplicaron subas menores del 5% pero decidimos no trasladarlas al precio porque los clientes cada vez les alcanza para menos y no podríamos continuar sin ventas. Yo tengo los mismos precios que en enero, a $360 la carne molida especial y a $250 la común”. Y en esa misma línea, otro señaló que “el consumo bajó mucho, incluso a pesar de que hubo modificaciones en los precios.

FUENTE: DIARIO “EL LITORAL”.

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